Publicidad

Brasil: PT, 2015-2019

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Por cuarta vez consecutiva, los brasileños ponen en las manos del PT la esperanza de un Brasil mejor, lo que lo identificaría como el partido con más tiempo en el poder en el Brasil democrático.

Pareciera ser que el pueblo brasileño le dio al partido y al legado del expresidente Lula la posibilidad de afianzar importantes caminos abiertos y de rectificar sus errores, que infortunadamente no fueron pocos.

Desde 2012, se podría afirmar, el Partido de los Trabajadores ha pasado por un juicio popular. No obstante, el Brasil de 2014 ya no es el Brasil de hace 20 años, el cual buscaba sobre todo la estabilidad macroeconómica y el control de una inflación crónica. El Brasil de 2014 vivió la estabilidad macroeconómica, combatió el hambre, salió de la pobreza, logró comprar su casa, accedió a la universidad, pasó a ser un país de clase media y pagó sus deudas internacionales, hasta convertirse en acreedor del FMI. Sin embargo, aboga por ética, democracia y democratización de los medios, protesta por el alto grado de corrupción y espera retornar a la ruta del crecimiento y de un mayor control de la inflación, a pesar de saber que el mundo está en una crisis económica prolongada.

Un día después de las elecciones se habla de un país dividido, polarizado: el Brasil del Norte, Noreste, Río de Janeiro y Minas ratificó el bienestar social, la transferencia de renta como prioridad; el Brasil del Centro Oeste, Sur, São Paulo y Espíritu Santo recordó la importancia de la estabilidad macroeconómica alcanzada a partir de la implementación del plan real. No obstante, al conocer los resultados de los comicios, la presidenta, Dilma Rousseff, profirió un discurso de conciliación nacional, enfatizó la necesidad de combatir la corrupción y de realizar un plebiscito para iniciar la reforma política.

¿Habrá posibilidad de un encuentro entre esos dos países por un sueño de una democracia política, anclada en políticas sociales y educativas de Estado que transformen verdaderamente a los electores, no solamente en consumidores, sino en ciudadanos?

El expresidente Lula y la presidenta Dilma Rousseff salieron fortalecidos. El senador Aécio Neves hará una fuerte e importante oposición y seguramente será protagonista de las elecciones de 2018, cuando tendrá que buscar un camino propio, lejos de la incontestable herencia de Fernando Henrique Cardoso, y elaborar una agenda de partido que realmente recuerde a sus electores el origen y los fundamentos de la Social Democracia Brasileña.

Beatriz Miranda Cortés *

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido