Publicidad

Hoy enterraremos a Mandela pero a Petro no

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

“Esto es una verguenza. Es una burla a la democracia. Se están cagando en el pueblo”, expresaban los artistas de Hip Hop en los mensajes que me llegaban anoche a la casa, al Facebook, al Whatsapp. Rostros desconcertados, palidecidos y rojos; con ojos aguados:

—“Qué piedra, ¡tenemos que hacer algo!”

—“¡Ya tengo la canción, yo produzco la música, hagamos un concierto, salgamos a marchar!”

—“¿Cómo es posible que una persona que ha sido elegida por el pueblo, el segundo cargo de más representatividad política del país, el alcalde de Bogotá, sea destituida y condenada políticamente durante 15 años, por un funcionario nombrado en una terna por Uribe? Esto es inverosímil. Esto es una burla. ¡Esto es indignante!”

—“Quieren hacernos sentir que no valemos nada, que somos insignificantes, que no tenemos poder, ni capacidad de toma de decisiones, ni derechos, que pueden hacer con nosotros lo que quieran, que para ellos somos nada”.

—“Eso es porque le quitó el negocio de las basuras a los hijos de Uribe.”

—“Lo que están haciendo es bloqueando desde ya la izquierda, porque en 2016 Ordoñez se lanzará y temen a la competencia”.

—“Esto es un saboteo al proceso de paz. Es el temor por el resurgimiento del movimiento popular. Por que saben que Bogotá no es de ellos, es una ciudad de los barrios que están mas allá de los cerros. Nos están careando, nos están empujando al conflicto, nos quieren devolver a la guerra que le conviene a unos pocos. Y no lo vamos a hacer”.

Hoy es un día simbólico. Pensé mientras trataba de poner en papel lo que había significado Nelson Mandela en mi juventud, en la construcción de mi identidad y mi conciencia. Hoy están enterrando a Mandela en Sudáfrica. Es una señal para los campesinos, los indígenas, los afrodescendientes, la mujeres los jóvenes, la población LGBTI, los ñeros, para el pueblo colombiano que ha sido marginado del poder. Un hombre que pudo enfrentar un sistema de injusticia, de discriminación, de segregación, de explotación, de miseria, y salió victorioso.

¿Veremos a Mandela como aquellos superhéroes de caricaturas que se crean para enseñarnos a asumir nuestras limitaciones y tranquilizarnos con que el mundo de la justicia es solo una fantasía, y comulgar con nuestra realidad cruel?

Mandela no está muriendo, está resucitando en cada uno de nosotros, el propósito de su vida y su lucha es demostrarnos que hay esperanza, por más difícil e imposible que parezca el sistema, por más temerario que sea el monstruo: ¡Se puede cambiar!

El poder del pueblo prevalecerá: Intentaron matar físicamente a Mandela y no pudieron, intentaron matarlo políticamente, encerrándolo 40 años en una prisión, y no pudieron. ¡Con Petro tampoco lo harán!

Por: Don Popo. * Líder Movimiento Hip Hop Colombia

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido