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La paz: aire fresco para la política chilena

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Chile siempre ha sido visto como el alumno pilo del salón, el de las cifras macroeconómicas que sorprenden, el más estable políticamente, el de la transición ejemplar, pero a nivel político no es el actor activo que se podría suponer.

Tal vez su pequeña población o su ubicación peninsular ha hecho que tenga una postura más bien aislacionista. Con Colombia la relación ha sido histórica y fluida. Los gobiernos de Piñera y Bachelet, sin importar su tendencia ideológica, han apoyado como acompañantes a Colombia en su proceso de paz con las Farc y ahora será garante del naciente proceso de paz con Eln en un nuevo testimonio de esa amistad.

Que el país austral no solo sea garante sino que su territorio también tenga activa participación en estas negociaciones, le da un aire fresco a la política exterior chilena, cuya temática últimamente estaba restringida a los continuos conflictos limítrofes con Perú y Bolivia. El gobierno de Michelle Bachelet pasa dificultades en el ambiente interno, financiación dudosa de campañas políticas, negocios turbios de parientes cercanos y una desaceleración económica evidente.

Una estabilización política colombiana y un término del estado de conmoción que siempre plantea un conflicto interno en cualquier país traen réditos para Colombia, pero también para la economía chilena. Las inversiones de Chile en Colombia alcanzaron en el 2014 un acumulado histórico de 17.700 millones de dólares, lo que equivale al 19 % del total de la inversión chilena en el exterior; eso transforma al país del café en el segundo destino de las inversiones chilenas, por lo que la relación de Chile con el término del conflicto colombiano puede ser un tema lejano y ajeno para el ciudadano chileno medio, pero no para los grandes grupos económicos e inversionistas que ven a Colombia sin conflicto muy atractivo para futuras inversiones.

Colombia desplazó a Argentina como segundo destino de las inversiones chilenas en el exterior, representado por unas 150 empresas desarrollando más de 300 proyectos de inversión directa. La Alianza del Pacífico, si bien es una integración de carácter económico, hace que ambos aliados estén interesados en profundizar sus relaciones económicas para beneficio mutuo y el hecho de que Chile participe como protagonista en este proceso de paz con la segunda guerrilla de Colombia hará que esos lazos económicos se profundicen. Una estabilidad política y económica colombiana beneficia directamente al país austral.

* Profesor de la Universidad de la Sabana

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