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Por Rafael Vergara
Sé que me meteré en aguas infestadas de pirañas, pero con el proceso de paz herido, un deber ético me obliga a no pasar la ola por debajo y callar. La inminencia de una tragedia que visualizo cerca invita a reflexionar, ir más allá de la radicalidad de quienes con odio o satisfacción apuestan por el fracaso o la eliminación del otro. El hacer trizas el Acuerdo es lo que viene pasando, y luego de la dejación de sus armas y las elecciones, es más evidente para las Farc y la gente.
Luego de su sorpresiva detención, Jesús Santrich en huelga de hambre avanza hacia su muerte. Se declara no culpable y exige su libertad y la de cientos de presos de las Farc que aún siguen en las cárceles. No lo condeno, porque me atengo al dictamen de la Justicia Especial para la Paz (JEP), así lo expresó la sala Penal de la Corte Suprema y es lo pactado.
El 5 de mayo de 1981, hace 37 años, en la cárcel de Maze, Irlanda del Norte, Bobby Sands, elegido al Parlamento, moría luego de 65 días de su huelga de hambre; le siguieron diez militantes más. Sus muertes condujeron al acuerdo del “Viernes Santo” y el desarme del IRA. En el país podría ser a la inversa si no hay serenidad y cumplimiento de lo acordado.
De darse la extradición de Santrich, se abre la posibilidad de que la apliquen a otros dirigentes con cuentas pendientes de ayer. Pese al Acuerdo, el método Trump está en ejecución y es coincidente con la posición del Centro Democrático.
La reacción rápida de Rodrigo Londoño y el presidente para dar tranquilidad a la militancia no detuvo el desplazamiento de Iván Márquez a El Pato, allí donde nacieron las Farc luego que pilotos gringos bombardearon la zona. Oírlo en CM& lleva a valorar con preocupación el nivel de desconfianza y desilusión acumulada de quienes se desarmaron para hacer política.
La madrugada del fiscal con el presidente para informarle la carga de profundidad de la DEA fue precisa: el 9 de abril, día de la Memoria y fecha simbólica en que debió llegar Trump a Bogotá pisando duro. ¿Casualidad?
La acusación formulada es una tentativa, un eventual concierto para delinquir sustentado en el testimonio de un infiltrado. La DEA actúa con agentes encubiertos o agentes provocadores. Por la acusación hay tres detenidos acusados de conspiración y Marlon Marín, señalado de delinquir con recursos de la paz, hizo acuerdo de oportunidad y ya está en EE. UU. Nunca llegó coca a ese país ni han dicho quién recibió el pago.
Si fuera cierto que el ideólogo y parlamentario Santrich delinquió ex post al acuerdo, ¿cuál fue su motivación? Ojalá hoy no haya muerto y que la verdad potencie hacer realidad la utopía de la paz.