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La Junta Directiva de Asotauro, aclara que dicha práctica no es tradición en el mundo taurino.
En carta dirigida al director de este diario, la Junta Directiva de Asotauro, explica porque no es cierto que en el toreo se sacrifique a la madre del toro que le haya causado la muerte a un torero durante una corrida. El siguiente es el texto completo de su comunicación:
Con consternación y tristeza los colombianos hemos venido leyendo desde el pasado lunes 11 de julio una noticia emitida por el periódico que usted dirige, según la cual -y como consecuencia de la trágica muerte del torero español Víctor Barrio- los ejemplares parientes del toro que le propinó la mortal cornada, de nombre “Lorenzo”, correrían la misma suerte y serían sacrificados, “según una ancestral tradición taurina”, reza el titular de su periódico.
Al adentrarse en el desarrollo de la nota, lo primero que causa admiración es que la redacción haya corrido por cuenta de la sección de Deportes. Si bien es cierto que en Colombia cada vez tienen una mayor entrada otras disciplinas deportivas, es innegable que mayormente se trata de fútbol en las secciones de los periódicos, los diarios y los noticieros. En este panorama, ¿qué conocimiento y manejo de la secular cultura taurina podrá tener un periodista o equipo de periodistas que saben de fútbol y deportes?
Para mayor preocupación, el artículo se dedica a contar cómo en algunos casos –y sin referencias concretas de nada que sustenten ni científica ni históricamente sus claras afirmaciones- los toros que han ocasionado la muerte de un torero en la plaza, eran sacrificados por los ganaderos propietarios de los hierros a los que perteneciera el ejemplar, y cómo, según sus periodistas, la misma suerte de la muerte debían correr la vaca madre y su “familia”.
Abrumados como estamos los taurinos y demás personas que simplemente tengan un mínimo de humanidad, por la muerte de tan joven promesa del toreo, tenemos que asistir al dramático espectáculo de quien se alegrara por el incidente, y para colmo de males, tuvimos que padecer que medios como El Espectador, se aprovechen de tales escenarios para generar sensacionalismo al respecto, con la falsa noticia, presentada como ley, según la cual se sacrificarán los animales parientes de Lorenzo.
Queremos dejar claro que no es cierto que por una «ancestral tradición» la vaca madre de un toro que ha herido o matado a un torero, tenga que morir. Se cree que inició este mito cuando Islero mató a Manolete, porque Don Eduardo Miura mandó al matadero -porque quiso, como su dueño- a Islera, su madre, al considerar que podía ser un mal presagio para su ganadería. Que de ello algunos ganaderos en el pasado hayan copiado esa costumbre, que deploramos por demás, a que el hecho sea considerado una “ancestral tradición taurina”, hay mucho qué recorrer.
Matar una vaca brava significaría una gran pérdida económica para las ganaderías, por lo cual no es probable en la realidad que hoy un ganadero sensato se preste para tal cosa.
Para desmentir tan bochornosa afirmación, nos permitimos transcribir la respuesta que en las últimas horas ha dado la ganadería respecto al tema, publicada en su cuenta de Facebook:
En contestación a tantas preguntas que nos llegan en estos días, sobre el sacrificio de la madre y toda su familia del Toro Lorenzo, queremos aclarar que sus hermanos serán lidiados, sus hermanas seguirán dando productos en la ganadería y sus padres ya fueron sacrificados por su avanzada edad, antes de que pasará el fatal desenlace.
Pueden consultarlo en la página de Facebook de Ganadería Los Maños.
Concluimos que el sensacionalismo del titular de El Espectador al que aludimos, responde a la poco ética necesidad de generar atención malsana en los lectores. Consideramos que es gancho para generar polémica, lo que le quita toda rigurosidad periodística al texto, que no podemos llamar columna, pues carece del rigor ajustado al criterio que es la verdad. El titular afirma que «sacrificarán a la familia de Lorenzo», pero si se lee con atención el desarrollo del escrito, su párrafo final dice: «Sin embargo, a la madre de ‘Lorenzo’, el toro que protagonizó lo sucedido este sábado, ya la habían sacrificado en días anteriores por una cuestión de edad. Por lo que restará esperar si el ganadero responsable del astado hará o no lo que estipula la tradición taurina». Esta afirmación, última en el texto, contradice en todo el titular sensacionalista y polémico que lo único que hizo fue generar y acrecentar un infundado sentimiento de animadversión en muchas personas que se declaran enemigas de la Fiesta Brava, porque en general desconocen el mundo del toro.
Con vehemencia afirmamos que es una mentira carente de todo fundamento y asidero científico e histórico el infortunado titular de su artículo. Lamentamos el manejo amañado de la información con la que, al menos en esta ocasión, lejos de informar y de procurar exponer los hechos con verdad, confundieron a los colombianos.
Pedimos como asociación que en Colombia se dedica a la defensa y promoción de los valores de la Tauromaquia, y en nombre de los demás colectivos, entidades, grupos y asociaciones afines, y de toda la afición colombiana, así como de los toreros y sus familias, una justa rectificación y excusas públicas por tamaño yerro.
Esperamos que en adelante se cuide el rigor y la altura profesional con la que el periodismo de El Espectador, periódico tan querido y de tan buen nombre entre los colombianos, busque informar a la nación.