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El 82% de los bogotanos tienen una imagen favorable del Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte (IDRD), según la encuesta de Bogotá Cómo Vamos.
El 53% cree que su desempeño es bueno y por varias razones: casi 48.000 niños y niñas bajo el esquema de educación continuada 40×40 reciben oferta recreativa que no existía, se crearon 100 escuelas deportivas en barrios de 11 localidades beneficiando a 3.500 deportistas, y 80.000 personas usan las bicicletas de préstamo.
Hasta ahí todo muy bien, pero cuando se pregunta qué se ha hecho en parques públicos, la historia cambia. La cantidad de parques metropolitanos y zonales construidos en los últimos tres años es ¡cero! Además, de 14 parques prometidos en el Plan de Desarrollo, sólo en 2013 se acondicionó el Diana Turbay en Rafael Uribe Uribe, y en 2014 no se hizo ninguna de las renovaciones prometidas a escenarios deportivos. Y si se revisa la ejecución presupuestal del área encargada de los proyectos, es del 2%.
Plata sí hay. De casi $75.000 millones asignados para cumplir con la construcción de parques se gastaron $1.300 millones. Lo preocupante es que fue en personal. El año pasado fue perdido en la construcción de parques de iniciativa pública.
En mantenimiento de la red de parques vecinales, entre 2009 y 2011, el IDRD invirtió $23.800 millones en 3.039 parques, casi 61% del total de estos espacios en la ciudad. A partir de 2013 esta labor se delegó a las alcaldías locales, que en 2014 asignaron $32.000 millones para atender 350 parques. Esto significa una cobertura del 7% al año frente a casi el 21% que antes hacía el IDRD. La gestión se redujo 70%.
El avance para mostrar es la adecuación de 24 parques vecinales, en donde se invirtieron $20.000 millones de los más de $127.000 millones que en estos tres años de gobierno se han destinado a dotar la ciudad de espacios públicos de calidad. La OMS dice que se necesitan entre 10 y 15 metros cuadrados de espacio público por habitante para gozar de un hábitat urbano saludable, pero en Bogotá, con 3,93 m² por habitante, estamos rajados.
Según la Encuesta Bienal de Cultura, el 59,3% de los bogotanos creen que sus parques están tomados por traficantes de drogas. La ausencia de espacios públicos de calidad y el hacinamiento en las viviendas hacen de estos territorios escenarios propicios para la inseguridad. Esta situación tiene que revertirse con medidas adecuadas. El IDRD está quedado en la tarea de generar nuevos parques para la ciudadanía. Once meses parecen suficientes para corregir los problemas que han impedido cumplir los compromisos.
* María Fernanda Rojas, Concejal de Bogotá.