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Ser escuchado y no juzgado

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Esta frase resume la necesidad que tiene todo adolescente en su vida.

Es una etapa difícil en la que busca apoyo para encontrar su camino. No hace falta entenderlo —quizás eso no sea posible—, basta con hacerlo sentir importante, con demostrarle que lo que diga o lo que haga les importa a los demás. A simple vista se trata de un centro de acogida para adolescentes. Grace, Jessica, Mason y Nate están allí para cuidar de estos jóvenes “problema” que necesitan ser “reformados” para continuar con sus proyectos de vida. Sin embargo, a los pocos minutos de haber iniciado la película, los espectadores nos enfrentamos a una realidad distinta en la que se cuestionan estas categorías a las que han sido sometidos los chicos. A lo mejor no son personas “problema” ni deben ser “reformados”.

Jayden, Sammy, Marcus y los demás jóvenes tienen una historia diferente para contar. Sólo hace falta que se sientan en confianza para compartir lo que les preocupa, lo que les gusta y lo que quisieran hacer. Hablan poco, son agresivos y esquivan las miradas. Tienen miedo. No quieren ser juzgados. Infortunadamente no eligieron vivir la vida que llevan, pero les tocó asumirla. Una vez descubren que van a ser escuchados sin recibir ninguna crítica, aceptan darse a conocer. Poco a poco se dan cuenta de que los problemas que los aquejan son similares.

Los jóvenes viven en realidades difíciles en las que sólo han recibido maltrato y nada de afecto. Se sienten impotentes al ver que no pueden cambiar sus vidas. Están en constante búsqueda de un refugio que los pueda alejar de su cotidianidad. Para algunos la música, para otros la escritura o la pintura los ayudan a liberarse de los abusos a los que han sido sometidos.

12 Short Term es una cinta que nos pone a reflexionar sobre la adolescencia y los problemas típicos de esta etapa de la vida. Además ahonda en el tema del abuso sexual que la mayoría de las veces tiende a ser callado y escondido. Las víctimas se niegan a hablar por miedo a las consecuencias que esta decisión les pueda traer. Una invitación a escuchar a aquellos que lo necesitan para evitar que este tipo de situaciones se sigan presentando en nuestra sociedad. Un llamado a evitar encasillar a los jóvenes en categorías que no les corresponden.

María Paula Méndez

Colaboradora de El Magazín. *

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