Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
En el periódico de hace unos días se hace un gran elogio a la actividad del señor Alcalde al limitar la movilidad de los vehículos, especialmente los de los particulares, sin tener en cuenta varios factores.
1- La ciudad no sólo tiene el 20% de la población del país, sino que es el pulmón más activo, junto con Medellín, del movimiento económico y comercial de las actividades nacionales e internacionales que se manejan.
2- Partir del criterio de que todas las personas que hacen uso de vehículos particulares están únicamente haciendo el papel de “turistas” y con ello impidiendo la movilidad de la ciudad es contrario a la realidad.
3- La ciudad tiene 20.000 buses que se deben chatarrizar y más de 20.000 taxis que operan en forma ilegal o “gemeliados” sin que la autoridad ejerza control alguno.
4- La ciudad no solamente atiende el comercio dentro de su periferia sino que atiende la sabana de Bogotá, el Departamento de Cundinamarca y muchas de las actividades que activa con su movimiento en el país.
5- Se ha pensado que la Policía Nacional debe vigilar desde la 6 a las 8 de la noche si los vehículos cumplen con el “pico y placa”, o sea que van a laborar 14 horas diarias y por ende durante ese período no van a poder controlar o restringir las actividades delincuenciales, los problemas de orden público y todo aquello que forma parte de la seguridad ciudadana.
6- Si esta labor la desarrollan durante el día, ¿quién va a proteger la ciudad durante la noche?
7- ¿Se ha pensado que a nivel mundial nos encontramos en una recesión económica profunda y que limitar las actividades de una ciudad, la más importante del país, va a ser un factor que contribuye a un empobrecimiento?
8- ¿Se ha pensado que muchos padres no pueden llevar ya a sus hijos al colegio, porque si no lo pueden hacer durante 8 días hábiles en el mes, tienen forzosamente que contratar servicios con los colegios o contratar servicios particulares especiales, lo que sumaría muchos más costos a la educación?
9- ¿Se ha pensado que se está obligando a la gente a tener que usar un transporte público que no puede atender las necesidades ciudadanas porque a todas horas Transmilenio anda copado y no cubre todas las rutas de la ciudad?
10- ¿Y que el transporte en buses es también ineficiente y goza cada vehículo de un servicio de atracadores propio?
11- ¿Por qué en lugar de imponer cargas tan onerosas al ciudadano no se controla la disciplina del tránsito? En todas las grandes ciudades del mundo civilizado los vehículos no pueden parar ni siquiera momentáneamente en las calles principales. En Bogotá no solamente se paran sino que se estacionan, muchas veces a cada lado de la calle, convirtiendo una vía de cuatro carriles en una de dos. ¿Quién controla la movilidad?
12- ¿Por qué no se impide el tránsito de zorras y vehículos de tracción humana por las vías arterias que generan congestión en las horas pico? ¿No hay autoridad en Bogotá?
Es mejor pensar en los ciudadanos que compran su periódico, que defender impensadamente a quienes formulan una política tan fantasiosa como las de quien en vida se llamó “el profesor Goyeneche”.
Luis Arenas Hernández. Bogotá.
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com