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Día de la Mujer

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El mes de marzo es un mes clásico en el calendario por traer el Día Internacional de la Mujer.

Esta celebración se ha convertido en un evento de importancia en el panorama sociocultural, y aunque todavía falta un largo trecho en el camino por alcanzar la verdadera igualdad de género, y quizá, más que la dichosa igualdad, el respeto por nuestra condición de mujer y el reconocimiento pleno a nuestra participación en la sociedad, el 8 o cualquier día de marzo es posible hacer un alto en la cotidianidad para evaluar el camino recorrido.

Desde la etapa primitiva, la mujer asumió un papel que la hizo convertirse en la columna vertebral de la sociedad, al punto de que durante el matriarcado desempeñaba iguales funciones que el hombre y en ocasiones las más pesadas.

Pero el desarrollo de las fuerzas productivas creó unas condiciones tales, que paradójicamente, la mujer fue relegada en muchas actividades económicas por el hombre. Desde entonces y amparados en razones biológicas, se consideró que la mujer debía desempeñar trabajos menos pesados que el de los varones. Con este lastre hemos vivido siglos y siglos y siglos; y como un hecho que ha persistido a lo largo de la historia, se ha consolidado la remuneración inferior a su trabajo. Ningún sistema económico puede mostrar un escenario que ofrezca condiciones de verdadera igualdad y, ante todo, respeto.

En este sentido no es mucho lo que ha ganado la mujer, a pesar de su relativa presencia en todos los campos del conocimiento y sectores de la economía. La sociedad de los albores del siglo XXI cuenta con millones y millones de mujeres en situación desastrosa en la industria y el campo, donde casi siempre olvidan su función primordial, como es el de reproducir la especie humana, y aunque hoy la mujer tiene toda la autonomía para decidir si quiere ser o no ser madre, cuando lo decide, su mundo laboral le da la espalda.

 Ana María Córdoba Barahona. Pasto

Aclaración

En sus ediciones de los días 28 de febrero de 2009 y nuevamente en el día de ayer publican ustedes en sus artículos “Guerra de la mafia más allá de las fronteras” y “La conexión libanesa con la Oficina de Envigado", que el señor Jorge Iván González Ramírez es el hijo del coronel (r) Danilo González (q.e.p.d.), información que no es cierta, no está comprobado y no tiene soporte legal. En memoria de mi hermano pido respetuosamente rectificar esta información.

 Nubia González.  Armenia.

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