Publicidad

Justicia equitativa

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Señalan los hechos acaecidos en este país, cómo una justicia llevada al extremo es una extrema injusticia. Un juez que amparando el derecho al trabajo, concede este beneficio al mayor del ejército Soto Brocamonte, implicado en el secuestro y posterior homicidio del comerciante Eduardo Pérez Vega.

El fiscal que ha ordenado recientemente el traslado del Director regional de Fiscalias de una sede a otra diferente, no obstante el fiscal regional haber aceptado de dádiva por unos favorcitos realizados una cuatrimoto de 40 millones de pesos. Policías que delinquen montando retenes en altas horas de la noche en los sectores de los Mártires y de la calle 104 con carrera 15 y siguen arranchados en sus trabajos, según lo denunciara la última revista Cambio. Parece ser que hay un clamor general en el las altas esferas judiciales para proteger de una vez por todas el derecho al trabajo de los colombianos, sin importar su concurso delictivo.

Esta justicia extrema debió igualmente amparar el derecho al trabajo al teniente de la Policía que fue retirado de la institución porque, según se comprobó, dicho oficial no controló el correcto aseo de una instalación policiva que estaba a su cargo, y en consecuencia esta actitud asumida al parecer lesionó gravemente el derecho a la sana convivencia. No obstante ello, los ilustres magistrados del H. Tribunal Contencioso Administrativo de Cundinamarca, declararon denegada la demanda que se pretendió interponer por parte del referido oficial, según ellos por falta de argumentos de la parte demandante.

Adolecemos de justicia equitativa. Enhorabuena bienvenida la CPI a Colombia.

Arturo Tejeiro González. Villavicencio.

Periodismo científico

Con ocasión de una nueva conferencia sobre El Secreto, los más reconocidos diarios de la capital se dieron a la tarea de publicar sorprendentes noticias. Casi todos hablaron de la relación que mantienen la mecánica cuántica y la llamada “ley de atracción”. Según los seguidores de este movimiento iniciático, la mecánica cuántica postula de una manera oscura pero contundente que el hombre puede atraer los objetos de su deseo por medio de su pensamiento. Más allá de si estos excesos son ciertos, lo sorprendente es la superficialidad con que este tipo de noticias es cubierto por el periodismo colombiano.

En realidad, en el ámbito de la divulgación científica los errores y las ligerezas son frecuentes. A veces se malinterpretan los conceptos científicos o se intenta traslaparlos al lenguaje coloquial, desfigurando el sentido original de los términos. El problema no es tanto el rigor con que se divulgan los hallazgos científicos como la dejadez con que muchas publicaciones tratan este tipo de temas. Los periódicos y revistas nacionales tienen una pobre capacidad para cubrir noticias científicas o simplemente no les interesa hacerlo. En el mejor de los casos, se limitan a transcribir cables de agencias internacionales, muchas veces con imperdonables errores de traducción. En el peor, hacen versiones coloquiales de una suerte de amarillismo científico: “Comer apio todas las mañanas disminuye en un 40% la probabilidad de sufrir cáncer de páncreas”.

Esta dejadez revela una situación sintomática del periodismo colombiano: la escasez de periodistas preparados para acercarse a temas científicos.

Las únicas fuentes en estos casos son las afirmaciones de determinado centro de investigación o de un famoso y ojalá laureado científico. Éstas son por supuesto prácticas peligrosas porque no sólo se divulga con mediocridad sino que se afirman ideas erróneas de la práctica científica.

Desde hace relativamente poco existe una especialidad del periodismo. Se trata del periodismo económico. Con el auge de los temas económicos y su impacto en la vida cotidiana, hay un creciente número de reporteros aptos para el manejo de temas económicos, capaces de informar sobre un alza en la tasa de interés o la volatilidad cambiaria de una moneda. Aunque la ciencia por regla general convoca menos audiencia que las noticias políticas o deportivas, estamos en mora de contar con un periodismo científico más informado y, a la vez, más crítico, Un periodismo científico serio que no sólo se limite a reproducir cables de agencias internacionales, sino que también pueda cubrir por sí mismo las noticias de la comunidad científica, dándole a la ciencia al menos un lugar digno en el prolífico mundo de las publicaciones periódicas del país.

Carlos Benavides. Bogotá.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido