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El diario El País de España divulgó la semana pasada una lista de 10 libros que cambiaron la vida de 100 escritores en español, entre quienes se encuentra Juan Villoro, Vila Matas, Elena Poniatowska, Vargas Llosa, Sergio Pitol, Carlos Monsiváis, Carlos Fuentes, Alberto Manguel, y entre los colombianos, William Ospina, Juan Gabriel Vásquez, Darío Jaramillo, etc.
Unos son ensayistas, otros profesores, otros escritores de novela histórica y otros más, (los menos) de ficción. Aunque dentro de “los elegidos” sobresalen por el número de votos, Borges, Cortázar, Dostoievski, Tolstoi, Kafka y Nietzsche, no hay un solo escritor que sea citado por todos.
Tampoco son muchos los autores vivos. Muy pocos filósofos fueron elegidos (a veces Platón, Montaigne o Pascal). Se leen poco los clásicos, o al menos, “marcan poco” la vida de los escritores contemporáneos. La poesía no es bien vista, pues pocos la citan. En fin, quisiera subrayar sobre todo que sólo se cita un autor colombiano (García Márquez) y quienes lo citan son (¡oh paradoja¡) los colombianos. Esto nos muestra hasta qué grado estamos encerrados en lo colombo-colombiano y cómo nuestra incipiente literatura casi no supera fronteras. Es una literatura, en la mayoría de los casos, demasiado coyuntural y abusa (depende) del color local. Esto me lleva a preguntarme, ¿cuál es el papel de las editoriales y librerías colombianas en la búsqueda y difusión de nuevos autores, que se arriesguen a escribir algo más allá (o más acá) de las consabidas autobiografías, de auto ayuda o de secuestro?
Me sorprendió que nadie citara a Roberto Bolaño (ni siquiera su amigo Javier Cercas) y me alegró que Fernando Savater (por lo menos por una vez) hiciera algo valioso, al elegir a Spinoza. Las mejores elecciones para mi gusto las hizo Vila-Matas (Kafka, Montaigne, Walser, Cervantes, Roussel, Sterne, Lichtenberg, Flaubert, Rimbaud, Erasmo), aunque pensé que respondería a la encuesta, con Bartleby, “preferiría no hacerlo”. El único que se arriesgó con un solo autor fue el prometedor escritor chileno Alejandro Zambra (eligió todos los libros de Georges Perec).
Mientras se hace una encuesta similar, pero entre lectores, aquí en Colombia, quiero aprovechar la oportunidad para sugerir diez títulos como lector, que vienen a continuar el debate iniciado por el editorial del sábado anterior (seguido por la carta de la Librería Nacional), en torno a los best seller. Dime dónde compras libros y te diré quien eres es mi lema. Mis libros son: Borges, Spinoza, Bolaño, Cernuda, Kafka, Poe, Dostoievski, Puig, Deleuze, y sí, por qué no, un colombiano, Raúl Gómez Jattin, mi seudoprimo.
Invito a los lectores a sacar su propia lista y a pensar en lo que no han leído y les gustaría leer.
Raúl Jalin. Cartagena.
Leer y hacer leer
Crecen las esperanzas entre los lectores de El Espectador, con respecto a la reaparición del Magazín Dominical. Sé que parecen tiempos ingratos para la literatura, donde todo se da de acuerdo al marketing y a las ventas. Dime cuánto has comprado y te diré quién eres. Aún así, almas solitarias persisten en su empeño vitalista: leer y hacer leer. Que El Espectador siga marcando caminos, pues sus lectores con seguridad apoyaremos nuevos (viejos) proyectos como el de una revista de libros, si no semanal, al menos mensual. Les propongo que armen una encuesta, dentro de su urna virtual, para ver a cuánta gente le interesaría que saliera esta publicación. No creo que el 90% esté de acuerdo (ese porcentaje en la vida nacional, poco y nada tiene que ver con la cultura), pero el 10% restante no es para nada despreciable.
Amparo Lacouture. Manizales.
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com