Publicidad

Sobre el Papa

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Es comprensible que usted no comparta las posiciones de la Iglesia Católica respecto de temas tan complejos como la relación entre sexualidad y salud pública, o que no entienda la dimensión y el papel que desempeña la liturgia dentro de la vida institucional de la Iglesia.

Sin embargo, pienso que eso no excusa a un diario como El Espectador de atacar, de la forma como usted lo hace, los planteamientos del Papa, sin ubicarlos en el contexto adecuado y, sobre todo, sin proporcionar información alguna sobre la visita que el Pontífice ha realizado al África.

Bastaría con verificar cuál es la institución en el mundo que más ayuda humanitaria ofrece a ese continente y con constatar las razones por las que un país como Uganda lidera la lucha contra el VIH, para darse cuenta de la pertinencia de la doctrina promulgada por la Iglesia (que no es una iniciativa arbitraria de algún Papa en particular).

No soy periodista, pero sé que hay un principio elemental de esa profesión, que consiste en informar sobre el contexto en el que se suceden las cosas, en este caso, cuáles son los fundamentos de la doctrina de la Iglesia y el marco histórico y social en el que se da la visita del Papa, para poder hacer las apreciaciones que usted hace. Pero ese contexto no puede existir cuando simplemente no hay información sobre el acontecimiento.

Si las posturas del Papa actual son tan retrógradas —finalmente, son las mismas que han sostenido sus antecesores—, entonces, ¿por qué es África el continente donde hay un mayor crecimiento de la Iglesia Católica?

 Juan David Enciso.  Bogotá.

El recalentamiento del Polo

La renuencia a renunciar del personero distrital, el señor Rojas Birry, quien fue propuesto para el cargo por el propio alcalde Samuel Moreno Rojas, así elegido por la mayoría del Concejo de la capital y que fue extraído de las filas diversas y dispersas, y hoy tan divididas del Polo Democrático, le está ocasionando un tremendo daño, no sólo a la ciudad, sino a la misma Personería por  los cuestionamientos éticos, disciplinarios y penales de sus actos relacionados con la firma DMG que le quitan, no solamente la autoridad moral, civil y política para el ejercicio del cargo, sino también en forma irreversible al mismo Polo Democrático, al arrebatarle toda su capacidad de lucha por la restauración moral y democrática del país.

Qué graves consecuencias sociales soporta la República desde que se impuso en el país, y en mala hora, la pedagogía del “aquí estoy y aquí me quedo”.

 Reynaldo Martínez Villamizar Sogamoso.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido