Publicidad

Sobre la homofobia y el editorial

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Quiero manifestar mi preocupación por el tono de su editorial “Nuevamente la homofobia”, del 31-1-09, en el cual se ataca la posición del senador Velásquez con respecto al fallo de la Corte sobre el derecho a la igualdad de las parejas homosexuales.

Veo que ustedes utilizan los mismos métodos antidemocráticos de los comportamientos que critican. Yo no estoy de acuerdo con la posición del senador y no la defiendo, pero creo que este espacio editorial debe servir para promover valores democráticos de deliberación y aceptación del conflicto; de escuchar a los demás.

Es una lástima que en lugar de exponer la posición del senador y presentar argumentos concretos que ayuden al lector a reflexionar sobre ella, y si es el caso a cuestionarla dentro de una sana lógica discursiva, se opte por una estrategia de insulto (“energúmeno”), de exclusión (“sentencias de obligatorio cumplimiento”) y se amenace (“sanción disciplinaria”). Es una vergüenza que los líderes de opinión en este país recurran a prácticas autoritarias e intolerantes en lugar de promover un debate justo sobre temas que generan gran polémica entre ciudadanos con derecho a expresarse libremente.

 Camilo Cristancho Mantilla. Bogotá.

Pico y placa

El pico y placa estimula comprar dos vehículos, moto y falsificación de placas.

Las vías dentro de los barrios (atajos ) están subutilizadas; por destrozadas, en ellas cabrían muchos vehículos. Sobre los tacos que algún genio ordenó “clavar” en el pavimento a manera de reductores de velocidad evitamos circular, porque deterioran la suspensión; son vías inútiles.

A pupitrazo limpio no pueden imponerse restricciones de movilidad; causan traumatismos familiares, en el trabajo, colegios, el comercio. La solución está en la competencia; si el ciudadano siente que el transporte público es excelente, motu proprio lo usa. Compárese con Nueva York y concluya. Al Alcalde sí hay que apoyarlo; pero ¿cómo se le ocurre ordenar guardar los vehículos 48 horas en la semana? Eso ni en Rusia. Sí: son 48 horas que estaría guardado mi vehículo por la imposición de 12 horas de restricción a su movilidad dos días de la semana; porque el trabajo que tenía que efectuar de día con él, no lo podré hacer en la noche. ¿La Alcaldía me indemnizará las horas laborales perdidas? Seguro que no. Sencillamente esto es ¡una alcaldada!

 Fabio A. Ribero Uribe. Bogotá.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido