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Leo El Espectador a diario. A Cecilia Orozco Tascón, de vez en cuando. La política me interesa poco y los pleitos, acusaciones personales, ataques sin fundamentos que parecen ser la única sustancia de la política colombiana no me interesan nada.
En cambio, la parapolítica en Medellín sí me interesa mucho: no se trata en este caso de un asunto que tan sólo interese “en los corrillos bogotanos y antioqueños”; es más bien un asunto de ética, de moral, de decencia de los servidores públicos que nos debe interesar a todos los bogotanos y antioqueños que no tenemos acceso a dichos corrillos. Por eso, leyendo a Cecilia Orozco descubro con sorpresa que hace una serie de insinuaciones graves con respecto a mi papá y su actuación como alcalde de Medellín. Lo más triste, insinuaciones sin ningún tipo de pruebas, sin ninguna fuente distinta a la que, imagino, recogió en sus caminatas por los “corrillos” a los que hace mención. Está en todo su derecho de escribir lo que quiera. Logra entonces en su columna “¿La parapolítica de Medellín?” (El Espectador, octubre 22 de 2008) mezclar un serie de hechos inconexos con una redacción confusa que deja un manto de duda muy desagradable sobre varias personas, entre ellas Sergio Fajardo. Eso lo puede hacer también, creo. Lo que sí considero insoportable es que la periodista, después de recoger una serie de rumores, pretenda destruir un avance social significativo en los sectores más deprimidos de Medellín, pretenda descalificar a los desmovilizados que con decencia han tratado de reconstruir su camino en la vida y que por primera vez tienen un acompañamiento estatal, borre de un tajo la gran cantidad de muertes que dejó de haber en Medellín. Todo lo anterior no lo hizo Don Berna; se logró a pesar de él. Se logró por la ocupación de espacios antes violentos, por intervenciones sociales que han abierto puertas a un nuevo mundo a los más humildes de Medellín.
Finalmente, la esencia de mi frustración: la periodista, por tener ocupaciones seguramente más importantes, no ha investigado un poco más, razón por la cual su opinión se basa en chismes. Esa investigación, no muy profunda, la llevaría seguramente a contarnos sobre la parapolítica en Medellín, esta vez sin interrogantes. Esa parapolítica que se ha encargado de tapar sistemáticamente a punta de extradiciones, por ejemplo.
Alejandro Fajardo. Medellín.
¿Conoce su salud?
La campaña “¿Conoce su salud?”, adelantada con tanto éxito el mes pasado por CM& y El Espectador, con el apoyo de la Academia Colombiana de Medicina, fue de gran importancia para el Ministerio de Protección Social, ya que se constituyó en un aporte de tan prestigiosos medios de comunicación a la pedagogía, información y divulgación que de continuo hacemos como parte del cumplimiento de nuestra misión de velar por la salud y el bienestar de los colombianos.
Como director general de Salud Pública quiero resaltar la manera adecuada, veraz, pertinente y apropiada en que se desarrolló cada uno de los temas abordados por la campaña, lo cual permitió que los televidentes y lectores accedieran a información completa y útil sobre las diez patologías escogidas por ustedes.
Acciones como estas están inmersas en la filosofía de la corresponsabilidad y son de beneficio general para la comunidad, por ello quiero, en nombre del Ministerio de la Protección Social, extender a ustedes nuestro reconocimiento y nuestra gratitud.
Gilberto Álvarez Uribe, director general de Salud Pública, Ministerio de Protección Social. Bogotá.
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