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Hay un nuevo sitio en Usaquén para comer un rico plato, eso y nada más. El sitio es pequeño, de unas siete a ocho mesas entre el segundo piso y un patio cubierto. Bien arreglado, acogedor y sin grandes pretensiones decorativas. Sirven costillas de cerdos deliciosamente preparadas utilizando un horno artesanal hecho por ellos y una parrilla para el toque final.
Cuenta con seis entradas: chorizos y papas en diferentes cocciones, mazorca dulce, yuca y arepa con queso. Como principales tenemos costillitas de cerdo (baby back ribs: plato de los Estados Unidos) con tres salsas diferentes: la tradicional, que es la conocida salsa Bar-B-Q, piña ahumada, miel y chili ahumado “muy picante”, acompañadas de papas a la francesa, al horno o criollas y ensalada. Siguen punta de anca, baby beef y pechugas de pollo, para los pobres que prescinden del placer de comer cerdo bien hecho, en cualquiera de sus presentaciones culinarias, por razones ideológicas o por dudosas prescripciones “de salud”. Los precios de los platos principales son alrededor de $26.000.
Comenzamos con chorizo y mazorca. El chorizo, tipo antioqueño, estaba bastante bueno y venía acompañado por una arepita rellena de queso de regular factura; la mazorca dulce, que creo es importada, estaba deliciosa, cocida en agua y calentada con mantequilla y sal en la parrilla. Estas mazorcas dulces son inigualables. Por supuesto nuestro plato principal fue “costillitas”. Estaban muy bien hechas, muy tiernas, cayéndose del hueso, como dicen los americanos (es el secreto del horneado) y sápidas. Las salsas, las tres, muy bien balanceadas, nada de astringencias o excesos de azúcar, me gustó especialmente la de piña. Aunque la salsa no es una creación de la casa, es americana y la receta se puede conseguir, difícilmente se encuentra una salsa tan buena como esta en Bogotá. Creo que con las ensaladas pueden hacer un pequeño esfuerzo para acompañar dignamente estas costillas. La ensalada cole slaw, para mi gusto, estaba un poco pasada de vinagre. A la vinagreta de las lechugas con tomate “cherry” le pasaba algo similar. La papa al horno con crema y tocineta también reclama un esfuerzo, la tocineta no estaba a la altura. De postre sólo ofrecen brownie con helado de vainilla de tarro. El brownie, que más parecía un “fudge” con un poco de harina, merece mención especial por su calidad, suavidad y sabor. Qué buen brownie.
En “Santa Costilla” encontramos lo que buscábamos, que es lo que el sitio anuncia: unas buenas costillas de cerdo. Se come bien en “Santa Costilla”.
Usaquén, carrera 6A Nº 119B-68. Tel. 214 6778 /74.secomebienaqui@gmail.