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Hay que responder por el sistema y por el desempeño de los 300 mil matriculados en las instituciones oficiales y contratadas.
El anterior secretario de educación de Cali respondió a mi columna ‘El reto de Armitage con la educación de Cali ‘ con trinos recordando una serie de logros puntuales de la administración Guerrero. El exalcalde Rodrigo Guerrero retuiteó varios. El intercambio se pone más interesante porque son dos lenguajes: el que señala una responsabilidad territorial en la agenda estructural y el que responde como si esa responsabilidad y esa agenda no existieran.
“Olvida @DanielMeraV que en gobierno de @rodrigoguerrerr se amplió cobertura de primera infancia de 300 a 6600 niños”, tuitea @edgarjpolanco. La contra-respuesta divertida sería: “¿Y? ”. La columna decía que en 2016-2019 hay que “aumentar la cobertura en la educación media (estancada en 60%)”, pero ya que menciona primera infancia, revisemos. “A 2013 se lograría una cobertura del 46,98% de los menores de seis años en la ciudad, cifra menor a la reportada por ciudades como Medellín, Cartagena y Bucaramanga, que registran tasas superiores al 70%” (‘Cali Cómo Vamos 2014’). Plop!
Antes de seguir: no creo que el desempeño en educación convierta en mal alcalde a Guerrero, como algunos lo califican en el sector. “Olvida … que quintuplicó inversión en educación, saneó deudas laborales e implementó @TitaEDPT”. Está muy bien quintuplicar, así sea de $12.000 millones a $ 60.000 millones, pero digamos qué participación es en el presupuesto total del municipio. ¿2,5%?
Y contextualicemos con la eficiencia en el uso de los $480.000 millones del Sistema General de Participaciones, y en especial de los recursos de calidad. Esta crisis por la educación contratada, que implica $ 131.000 millones, hace palidecer la sacada de pecho por haber “quintuplicado”. El secretario estuvo viendo caer la matrícula oficial sin reducir en la misma proporción la contratada con privados. Hasta que en el Ministerio de Educación no aguantaron más semejante indicador de ineficiencia.
No faltarán quiénes crean que tales trinos son un ardid, pero más probablemente reflejan una concepción del ejercicio de estos cargos: poco involucrados con la operación cotidiana del sistema. Es más fácil dar cosas, añadir cosas, que cambiar las cosas. El sistema es demasiado complejo para proponerse metas globales, como aumentar cobertura con la misma infraestructura. Por eso a una agenda estructural se contesta sin asumir responsabilidad por el sistema, que incluye al sector privado.
Por fortuna, el alcalde Armitage arranca más comprometido con el proyecto nacional: “Cali está muy atrasada en infraestructura educativa y en la implementación de la jornada única”. El vice de educación básica, Víctor Saavedra, dice: “Cali tiene un grave problema de calidad educativa desde 2003, además problemas de cobertura que hoy es del 90% y a nivel nacional del 98%”. Lo esperanzador es que parece que Armitage y su secretaria de educación, Luz Elena Azcárate, no van a salir con evasivas frente al MEN.
Lo que sigue es que enunciados como “Ampliación de cupos para los grados 10 y 11” o “Fortalecimiento del programa de Cero a Siempre” del programa de gobierno del alcalde (reseñados por Educación Cinco) se vuelvan carriles de un proyecto ambicioso de educación en el nuevo plan de desarrollo de Cali. Hay unas políticas nacionales con las cuales alinearse y el reto de pensar la educación local en función del proyecto de ciudad (dentro del departamento), sea en ‘Un Valle que se Atreve’ o no. @DanielMeraV