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Vamos a ver. Agentes de la «policía financiera» francesa han irrumpido en el domicilio en Paris de Teodoro, «Teodorin», Obiang. Su casa, ubicada en la avenida Foch a unos 500 metros del Arco de Triunfo, zona elegante si las hay, es de 5 mil metros cuadrados, divididos en seis pisos y 101 habitaciones; es un palacio, digamos. Tiene una sala de juegos tipo Las Vegas, dormitorios de 200 metros cuadrados y un comedor principal con columnas de coral, por ejemplo.
Decorada a todo trapo, no se escatimó en el mobiliario y menos en vajilla – 500 platos de colección para un comedor con una mesa de cristal de 20 metros de largo- y en objetos de lujo, antigüedades y obras de arte: como muestra un Degas –»Tres bailarinas antes del ejercicio» – que costó a su dueño 7.7 millones de dólares .En la bodega, algunas » joyitas»,: 300 botellas de Chateau Petrus, (3 millones de dólares )y algunos Romanèe Conti ( 400 mil). Ni que hablar que al feliz propietario de esta mansión, que entre pitos y flautas esta tasada en 700 millones de dólares no le falta ropa – los diseñadores van a su casa a presentar sus colecciones- y tiene la sana costumbre de hacer coincidir el automóvil que usa con el color del traje. La lista es larga, baste con consignar que figura un Aston Martin, de los que hay 40 ejemplares en el mundo, un Rolls Royce Phantom, y uno de las 50 Maserati MC12 que existen, entre otros. Para saber la hora el usa (usaba porque le fue requisado) un Piaget Polo con 498 diamantes (U$S 700 mil). Y todo esto sin contar sus bienes en EEUU, Brasil y otros terruños.
Este chico Teodorin, de 43, años, es ministro de Agricultura y Bosques de Guinea Ecuatorial, con un sueldo de 4,600 dólares y delegado permanente adjunto de ese país ante la Unesco. Los números cantan y Transparencia Internacional lo ha denunciado por corrupción (millonarias comisiones a la industria maderera) y de ahí la acción de la policía francesa que le allanó el domicilio llevándose objetos y bienes, muchos de los citados aquí, por un valor de 55 millones de dólares.
Teodorín, para ubicarnos, es hijo de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo dictador de Guinea Ecuatorial desde 1979, cuando dio un golpe de estado contra su tío Francisco Macías Nguema, quien fue juzgado y ejecutado. Obiang, líder del Partido Democrático (qué menos), ha ganado todas las elecciones con no menos del 98% de los votos, por lo que allí no es necesaria una prensa opositora o independiente, la que está prohibida.
Bueno es recordar también que Obiang, el papá de Teodorin, era una de las «promesas» democráticas de Miguel Ángel Moratinos, aquel inefable Canciller de José Luis Rodríguez Zapatero quien tanto ruido hizo junto con Lula – quien firmó sus acuerdos con Obiang- por la ruptura democrática en Honduras. Moratinos quien además siempre decía que Chávez era el presidente más democrático de Latinoamérica, llego a sugerir la participación de Obiang, para empezar como observador, en un Cumbre Iberoamericana (Portugal, noviembre de 2009).
El, Moratinos, tenía «el sentimiento que Guinea era un país diferente, independiente, soberano, moderno, dinámico y próspero que inicia una nueva etapa en el siglo XXI» y pensaba que Obiang estaba embarcado «en la construcción de una democracia» con «parámetros africanos», nada menos. Y en esa línea se quejó con los periodistas españoles porque en sus crónicas sobre Guinea Ecuatorial hablaban de violación de los derechos humanos, mientras que por otro lado azuzaba a los empresarios españoles para que se movieran: «Guinea les ofrece una cartera de oportunidades», los alentaba. Así son las cosas y es bueno tenerlo presente.