Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
“Identificado el hombre que bajó y cortó a cuchillo bandera LGBTI en Medellín. Se trata de Luis Emilio Arboleda Arenas, quien según sus antecedentes ya estuvo en la cárcel y se presenta como seguidor del Centro Democrático”.
Así presentó La W, en Twitter, la noticia del hombre que bajó violentamente, en un acto de intolerancia brutal, la bandera del orgullo LGBTI en el cerro Nutibara en Medellín.
Me llamó la atención que este medio de comunicación haya identificado al Sr. Arboleda como “seguidor del Centro Democrático”. Si hubiese sido del Partido Liberal, o del Polo, o del Partido Verde, ¿pasaría lo mismo? ¿Hubieran dicho que “se presenta como seguidor del Partido Verde”, o del Liberal, o del Polo?
Mi hipótesis es que no, y que solamente por identificarse con el Centro Democrático es que destacan una información que es irrelevante para el fondo de la noticia. Y al hacerlo, el tema ya no se vuelve simplemente la intolerancia de un bárbaro sino la intolerancia de un bárbaro del Centro Democrático.
Con esa mención, inmediatamente se desvía el debate. Ya no es un intolerante que comete un acto de irrespeto. Ahora es eso, pero del Centro Democrático. Y como ha ocurrido en el pasado, no sería raro que ahora le llegue entonces, de manera injusta y arbitraria, el agua sucia al presidente Duque.
En economía del comportamiento (“behavioral economics”, en inglés) hay un fenómeno que está más que comprobado que afecta las decisiones supuestamente racionales del ser humano. Se trata del framing, o enmarcado, en español. En resumen, dependiendo de cómo se presente una situación, ese enmarcado puede cambiar la decisión que alguien tome frente a dicha situación, lo que cambia a su vez el resultado.
La W decidió enmarcar la noticia en un marco político, con una información innecesaria para entender la noticia. No viene al caso identificar la filiación partidista de un ser que comete un acto despreciable en sí mismo, que con el acto de bajar la bandera de manera violenta y arrancar en una diatriba intolerante se desenmascara solito. No importa de qué partido es. Por supuesto que el señor Arboleda puede no estar de acuerdo con una bandera de orgullo LGBTI ondeando en el cerro Nutibara, pero claramente esta no es la forma de expresarlo.
Y esto no es para nada una defensa al Centro Democrático, en donde estoy seguro —como ocurre en otros partidos políticos, muy probablemente— de que hay varias personas que definitivamente no toleran la diversidad. Esto se trata es de identificar por qué un medio serio, como La W, decide introducir un elemento a la noticia que lo único que hace, a mi juicio, es desviar el debate, el mensaje, polarizar.
Pero no es solo La W la única que hace esto. Muchos de los medios tradicionales, y ni qué decir de las redes sociales, deciden enmarcar las noticias dentro de un marco político. Quién sabe si es por generar polémica porque sí, porque eso es lo que la gente consume, ve, lee. En cualquier caso, hay que procurar migrar hacia un debate pausado y tranquilo sobre los temas que nos afectan como sociedad y que merecen una discusión con mucha más altura. De lo contrario, cada vez más la procura por la tolerancia se convertirá en un saludo a la bandera.