Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
En una edición reciente, la revista The Economist publicó un artículo sobre el dolor de espalda, enfocándose particularmente en los efectos de esta dolencia en EE. UU. En resumen, dice que para tratar el dolor de espalda se recetan medicamentos costosos, cuando en la gran mayoría de casos se pueden tratar con métodos mucho mas económicos, como el ejercicio diario, el estiramiento, la acupuntura o la fisioterapia, además de aprender a tolerar los momentos en los que el dolor se vuelva más agudo.
La revista afirma que, en EE. UU., en 2013, el costo de imágenes diagnósticas, medicamentos y cirugías para tratar dolores de espalda fue de US$88.000 millones, cifra superada únicamente por el costo del tratamiento de cáncer.
Aunque se estima que entre el 1 y el 5 % de los casos de dolor de espalda requieren diagnóstico con imágenes y tratamiento urgente, entre el 40 y el 60 % de los pacientes que presentan este síntoma son enviados a los rayos x o a escanografías, generando un enorme costo al sistema.
Según la revista, existe un consenso de que aproximadamente el 80 % de esas imágenes diagnósticas realmente son innecesarias. Esto es así porque, en buena parte de los casos, el dolor de espalda está asociado al desgaste natural de vértebras y discos que viene con la edad, algo que padecen inclusive aquellos que no sufren de dolor de espalda. En muchos otros, los dolores de espalda están asociados al estrés y la depresión.
En Colombia no hay muchas estadísticas públicas sobre el tema, pero el dato de la última encuesta nacional de salud, del año 2007, es alarmante: el 28,5 % de la población encuestada sufría de dolores de espalda o nuca.
También se sabe que el dolor de espalda representa la segunda causa más frecuente de incapacidades entre los trabajadores colombianos. Según un informe de ausentismo laboral de la Andi del año 2017, de 733.430 casos de incapacidad reportados por 102 empresas como consecuencia de enfermedades del sistema osteomuscular y de tejido conectivo (la categoría más grande de incapacidades reportadas), el 48,9 % son relacionadas con la espalda.
Muchos de estos casos de incapacidad, sin embargo, son por el abuso del sistema. Los ministerios de Salud y Trabajo han venido estudiando el tema de las incapacidades en Colombia, y existe gran preocupación entre los funcionarios por el aumento de este fenómeno entre los trabajadores del país. Según una cita de la ministra de Trabajo, Alicia Arango, en un artículo de El Tiempo de mediados de 2019, el 45 % de quienes se enferman son hombres de entre 20 y 29 años, con especial incidencia en julio y diciembre.
Las empresas podrían implementar programas para incentivar a los empleados a realizar rutinas cortas, diarias, para tratar de aliviar las dolencias lumbares y cervicales que tanta incidencia tienen en incapacidades y productividades. Esto se podría generar de la mano de las EPS, que además podrían generar guías para ayudar a adoptar prácticas sanas en materia de prevención y postura corporal.
Hace 3,6 millones de años que la especie humana camina en dos piernas. Parece que la evolución aún no ha terminado del todo su labor. Mientras tanto, adoptar mejores hábitos para mantener la salud de la espalda es algo que no cuesta mucho y que beneficia un montón.