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Intención

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La atención es el lujo de los días. Como amasijo de observaciones ancla el presente y no deja escapar pretensiones, atrevimientos o todo propósito recién despercudido. La atención es quietud y despeja el camino hacia el lugar donde se gestan y amanecen las intenciones como si fueran burbujas que, sin ser deseos, son la mejor mezcla de voluntad y aspiración.

Saber dónde nacen las intenciones es la curiosidad mayor de sabios y magas, de aprendices y rebeldes. Patanjali sintetizó las llaves de conciencia como cortas frases con significado, sutras o intenciones que abren las rutas hacia lo imposible, hacia la dicha, la invisibilidad o la compasión. Las intenciones se despliegan en el corazón entre pecho y espalda y caminan ascendiendo hacia el centro del cerebro para nacer como pensamientos detrás de la frente. Cada respiración sutil y delicada es una peregrinación y su itinerario un montón de intenciones.

Malas y buenas, creativas y aleatorias, conscientes e inconscientes, las intenciones son el punto donde el destino no da marcha atrás y la rueda de las interacciones y consecuencias corre cuesta abajo. Cada cual ajusta sus intenciones dándoles color, fuerza y pulcritud al pensamiento que la refleja. Vivimos sujetos a nuestras intenciones, presos de ellas, recibiendo lo que hemos ofrecido. Vivimos con intenciones que han sido heredadas, impuestas por generaciones para que seamos títeres de otros. Vivimos las intenciones de los clanes, de las familias, de las parejas y de los hijos. Reproducimos intenciones sin observar, sin saber, sin aprender y dejamos que crezcan y vivan en los espacios infinitos de tierras, soles, planetas y estrellas.

La intención, dice el diccionario, es la determinación de la voluntad en orden a un fin. Más que una simpleza. Viene del lugar donde todas las posibilidades existen, donde habitan los milagros y se aferran las desdichas, donde anida la alegría y el odio se regodea. La ruta interior que une el corazón con la frente es como el taller del orfebre que con su instrumental, gracia y saber práctico, afina cada intención para ofrecerla al mundo, al suyo y al de los otros. Sin juicios, a cada mago su intención.

otro.itinerario@gmail.com

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