Publicidad

El mapa medieval del futuro

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Es posible que el mapa de la Europa del futuro se parezca al de la época medieval.

La oleada de reclamaciones de independencia regional en Europa pone de presente las fragilidades de los Estados tal como los conocemos hoy. También demuestra que estos son un experimento más bien reciente, que ha dejado insatisfechos a millones de ciudadanos que se identifican más con sus realidades inmediatas que con afiliaciones ajenas a su tradición y su interés.

La marcha misma de la Unión Europea ha producido el efecto progresivo de debilitamiento de los Estados que la conforman, porque han debido ceder cuotas de soberanía a favor de los entes comunitarios. Al mismo tiempo ha quedado demostrado que ellos no son los mejores intermediarios entre la institucionalidad comunitaria y las agrupaciones locales.

Aparentemente parecen superadas, al menos en el extremo occidental del continente, las épocas de conquista territorial por la fuerza y de apelación al extremo del uso de las armas para mantener el control de ciudades, provincias y regiones. Al abrigo de la Unión se ha producido un clima que facilitaría la expresión de la libre voluntad de comunidades al interior de uno u otro estado en el sentido de buscar otra vez, después de episodios históricos de un pasado doloroso, la posibilidad de seguir adelante por su cuenta.

Los movimientos separatistas presumen estar dispuestos a asumir a solas los retos de gobernar, esto es ocuparse de la maquinaria estatal, buscar el bienestar, manejar la economía, proveerse de defensa adecuada, procurar la seguridad ciudadana y mantener relaciones internacionales en el seno de una sociedad mundial en pleno desorden y vaga transformación.

Escocia podría estar a un paso de separarse del Reino Unido y partir de un tajo uno de los países más desarrollados y poderosos del mundo contemporáneo, con asiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y en todas las instancias decisivas de la seguridad, la defensa y la economía mundiales. Cataluña busca hacer lo propio y muchas otras regiones están alerta a los acontecimientos para sacar provecho de la eventual euforia separatista.

En el otro extremo Crimea fue a dar a las manos de Rusia, con todas sus riquezas y su valor estratégico, sin que se volviera a editar la guerra que hace siglo y medio ésta última perdió ante una coalición de franceses, británicos y otomanos, dispuestos a dar la vida por el control del puerto de Sebastopol. En Ucrania las pretensiones, los avances y las pérdidas se cuentan por regiones. En el resto del continente cada uno hace sus cuentas, como en Bélgica, y el fermento de pertenencia al ámbito inmediato de cada comunidad parece que se exacerba.

Naturalmente el resultado del referendo escocés tiene una importancia que va más allá de las discusiones propias de su futura relación con el resto de la Gran Bretaña y se convierte en un evento de gran significación para el rumbo que puedan tomar en el inmediato futuro las reivindicaciones de otras regiones y ciudades. Pero, sea cual fuere el resultado, la tendencia a que aumente la significación de entes distintos de los Estados actuales seguirá su marcha, alimentada por el deseo de las pequeñas comunidades de contar con una institucionalidad que defienda con precisión sus intereses dentro del conjunto de la Europa integrada.

A ese ritmo, y aún si los Estados no se desbaratan formalmente, serán las ciudades y regiones las que marquen el paso de las exigencias ciudadanas hacia los administradores de la riqueza y del poder colectivo de la Unión. Que para satisfacer cabalmente las exigencias deberán tener a la mano un mapa muy parecido al de la Europa medieval, que obedecía a la lógica implacable de una división del poder a la medida de cada recoveco de la geografía y de la gama más variada de micro identidad cultural.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido