Publicidad

Mis encuentros con María

Enrique Aparicio
26 de septiembre de 2015 – 09:08 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Se encargó la Iglesia, desde la Edad Media, de volverla puta, la mala del paseo.

Pero si en lugar de una mujer hubiera sido un hombre puto, digamos Alibabá Rodríguez que se acostaba con todas, ya hubieran dicho que era exceso de testosterona, que se resbalaba a cada rato, pero que era un buen tipo. Y quizás una canonización exprés inventándole alguno que otro milagro y listo: San Alibabá, el patrono de los ladrones. Se colgaría una pintura con aureola en las grandes salas de muchos gobiernos y se citaría la oración clave de este patrono: “Dale de comer a los que tienen y el resto que se joda”.

Desde chiquito, en las clases de religión una profesora muy profesional me enseñaba que María Magdalena era la mala, lo que nunca entendí y ahora menos. La profesora seguía las normas de la Iglesia y yo las de mi espíritu de contradicción.

Vamos por partes. Primero, no soy religioso ni mucho menos, de tal manera que mi visión sobre María Magdalena la ubica como una seguidora comprometida de Jesús de Nazaret. La cuestión es que no era nada fácil seguirlo. Su planteamiento de la justicia, la compasión por el prójimo, la búsqueda de la verdad en cada ser humano y no en templos hechos por el hombre sino en el corazón, donde realmente residen las verdaderas respuestas, y el resto del discurso por una sociedad más humana, más justa y generosa, invitaba a la oposición a echarle piedra. María Magdalena estuvo al pie del cañón con el Nazareno. Pero empezaron a decir en la historia que era la esposa, amante o querida de Jesús. ¿Y qué importa? La misoginia eclesiástica decidió empañar la imagen de este ser y volverla mala y que sé yo. Pero nadie podrá negar que su compromiso con el líder fuera sólido. Repitamos: el discurso del Nazareno en su esencia es poderoso y levantó mucha ampolla. Pero ella siempre lo acompaño y estuvo con él.

Sigamos. Me pregunto. ¿Quienes estuvieron a la hora de la crucifixión? ¿Los 12 apóstoles en ese último momento? No, qué va, solo uno. Pero entre ellos sí hubo varias crápulas, uno lo ferió por unas monedas de plata, el otro negó que lo conocía y se hizo el loco cuando vinieron a apresarlo. Cuando la historia sagrada menciona la Resurrección, ¿quién estaba presente? María Magdalena. Uno de los crápulas quiso una prueba tangible y tuvo que meter el dedo en la llaga del Nazareno con el cuento de “ver para creer”.

Para armar la Biblia se escogieron textos, evangelios, escritos por hombres y se excluyeron los hoy llamados apócrifos, como uno escrito por María Magdalena.

Me encontré a María nuevamente en una diminuta ciudad costera que me llamó tanto la atención por su nombre: Las Santas Marías del Mar, en la Provenza (Francia). La verdad no hay mucho que hacer, pero con una leyenda fantástica: a este sitio llegaron en bote, entre otras, Santa Ana, la madre de la Virgen, Sara-el–Kalil, hoy en día la Virgen Negra de los gitanos, y María Magdalena. En la pequeña iglesia del pueblo hay un cuadro de la Magdalena y, entre otras, una escultura de Sara. Según cuentan, todos los años los gitanos se reúnen en esta localidad para festejar a su santa.

Al encuentro anterior debo sumar otro en un pueblito muy lindo de la Provenza, Saint-Maximino-la-Sainte-Baume, donde se halla enterrada María Magdalena junto con San Maximino de Aix. Allí pude ver su tumba. –YouTube-.

No lejos de ese pequeño lugar hay una gruta en la Sainte–Baume, donde dicen que por muchos años permaneció recluida. La visité. Es un lugar austero sin mayores beneficios materiales. Pero es posible que María hubiera querido irse a rezar, meditar, mirar ‘pal’ techo. Pero no se lo perdonaron, la conclusión de la leyenda eclesiástica era que estaba de penitente. Lo que quiere decir, que como pecadora estaba lavando sus “malas” acciones. Simple: palo porque bogas y palo porque no bogas. Fiel seguidora del Nazareno y no aceptada de buena gana por los apóstoles, luego se dedicó por muchos años al recogimiento, pero, eso sí, penitente por puta.

Y otro encuentro han sido las pinturas. No conozco ningún lienzo en que la Magdalena aparezca mal. En algunos acongojada al pie de la cruz, en otros con expresiones muy bonitas y sensuales. Inclusive ha salido mejor librada que la Virgen María en muchas pinturas.

Espero que la invitación de Francisco para que la sociedad y la Iglesia tengan comprensión y compasión con las mujeres que han tenido que tomar la difícil y dolorosa decisión de abortar tenga eco en el corazón de todos.

El YouTube muestra parte del contenido que menciono en esta nota:

https://youtu.be/zhcSk8M1P7Y

Que tenga un domingo amable.

Enrique Aparicio – septiembre, 2015

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido