Publicidad

Buen viaje, doctora

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

La presidenta de la Corte Suprema de Justicia, doctora Ruth Marina Díaz, ha sido víctima de los más infames ataques porque se fue con algunos amigos y aspirantes a la Corte (para reemplazar al doctor Jaime Arrubla) en un crucero por el Caribe.

Lo que sus detractores no han querido entender es que ella estaba haciendo uso de un permiso remunerado que la Ley 270 le permite, cuando se trata de una causa justificada. Y creo entender que la magistrada está cansada, pues lleva unos pocos meses en el puesto, revisando dispendiosos expedientes de casación, lo que al parecer no es fácil. Pero ella fue más allá y se llevó algunos de esos procesos al crucero, cuando podría haberlos dejado engavetados, como hacen algunos de sus colegas. Qué mujer tan responsable, pues en vez de salir a las playas visitadas en su chingue veraniego, prefirió quedarse en su camarote estudiando.
Creí entender que la estresada magistrada ha hecho algo así como cuatro viajes en su corto período como juez de la más alta posición en la H. Corte Suprema de Justicia. Y la verdad resulta desconsiderado criticarla, pues ella debe impartir justicia en nombre de Dios y por autoridad de la ley. ¿Acaso les parece poca cosa?

La doctora magistrada tiene además el mérito de que su pasaje por el aburridísimo crucero se lo pagó su hijo. No veo qué tiene esto de malo, pues hubiera sido peor si hubiera pedido viáticos para eso, como los que reciben los ministros que son de tan sólo 700 dólares por día. Es decir que tienen que viajar como mendigos para representar a un país que está a tiro de entrar a la OCDE a jugar en ligas mayores.
Faltaba más que la flamante presidenta de la Corte Suprema no pueda tomarse unos vinitos con algunos amigos que pertenecen a la Rama Jurisdiccional, como si esto fuera pecado. La ventaja es que en Colombia los jueces están al día y acá no hay que decretar emergencia judicial, pues se hace justicia a tiempo. Tanto así que hay procesos ordinarios que llevan tan sólo 20 años esperando en sus despachos. Como la canción, 20 años no es nada, y feliz…
Por supuesto que el procurador Ordóñez, en su sapiencia, salió y la apoyó de manera incondicional. Y faltaba más que no, si él viene de la Rama Jurisdiccional y sabe cómo es eso de duro; sí, aquello de impartir justicia.

Pero los colegas de la doctora en la Corte fueron más allá y decidieron mandarla en estos días para la madre patria. Y creo no equivocarme al afirmar que la magistrada Díaz se llevará algunos expedientes de los que tiene a su cargo.

Ojalá le quede tiempo para conocer alguito, pues cómo va a ir a España y no comerse un jamón de jabugo y unas tapitas. Tiene además la ventaja de que cuenta con un pasaporte diplomático de por vida y de que no necesita visa. Con esas prebendas, ni boba que fuera. Y olé.

Notícula: cuando el alcalde trinó el jueves algo como DXCGREREREREREER, al fin le entendí, pues es la primera vez que les habla claro a los bogotanos. GGRRESSSD. ¡Sí, Sr. alcalde!

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido