Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Me dicen los encargados de manejar las redes en Blu Radio que la senadora María Fernanda Cabal contestó mi columna de hace una semana en la que les pedía a ella y al senador Ernesto Macías que dejaran de pedir la renuncia de la cúpula, tratando de usurpar las funciones del presidente, y que, más bien, estudiaran los temas del país para entender que los generales conocen mejor los temas que ellos ignoran.
Como no reviso las canecas (entiéndase Twitter) pues, obviamente, ni me enteré. Pero me acordé de una cosa que me pasó cuando apenas tenía ocho años y que quiero compartir con usted, amable lector.
Mi abuela materna solía llevarme a la calle 72 de Bogotá cuando iba a comprar sus hilos y lanas para sus costuras en el almacén Unión. En la esquina de la avenida Chile con carrera Séptima siempre se paraba una loca con un palo, que agresivamente amenazaba a los carros.
Un día saqué la cabeza por la ventana y empecé a gritar: “Loca, loca”. Pues ella se vino veloz a cascarme con el palo. Mi santa abuela logró halarme y cerró la ventana del carro, me miró furiosa y me dijo: “No se meta con la loca”. No sé si aprendí o no la lección, pero por supuesto no hablaré en esta columna sobre la senadora Cabal. Como dice Suso: “El que entendió, entendió”.
Quiero, sí, referirme a otra congresista del Centro Democrático que se unió al grupo de otros parlamentarios de ese partido que quieren tirarse, como sea, el gobierno del presidente Iván Duque. Se trata de la doctora María del Rosario Guerra.
Denunció esta semana el abogado y columnista de este diario Juan Carlos Gómez que la senadora, casualmente, ha presentado otra vez un proyecto que regula, entre otros, la televisión por cable. Casualmente, la ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), Sylvia Constaín, había anunciado a principios de este mes que iba a presentar ante el Congreso de la República un proyecto de ley para comenzar la modernización del sector de las tecnologías.
La senadora Guerra ya había sido cuestionada por haber presentado un proyecto similar para favorecer a los cableros. Esa denuncia la había hecho el profesor Ramiro Bejarano cuando trataron de quitarle el noticiero a Daniel Coronell.
Pero, siguiendo con las denuncias de Gómez, relata en su columna que la senadora Guerra en su proyecto trata de quitarles su remuneración económica a los titulares de los derechos de autor y conexos a quienes les pertenece. Esto es no pagarles, por parte de los cableros, a quienes producen novelas o series, por ejemplo. Una expropiación por la puerta de atrás y un golpe de Estado a la ministra Constaín.
Esta señora le dispara al Gobierno. Parecería que los congresistas del Centro Democrático no quieren dejar gobernar a Duque y que andan furiosos con él porque no les da mermelada. ¡Ojalá Duque siga actuando con esa decencia!
(Recuerdo a los lectores que trabajo para Caracol Televisión).
Notícula. Por vacaciones, esta columna no aparecerá la semana entrante.
También le puede interesar: «Crisis liberal: defender las libertades o unirse a Iván Duque»