Publicidad

Si se voltea el Titanic

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

En menos de una semana el candidato del uribismo, doctor Óscar Iván Zuluaga, ha cambiado su posición en torno al tema de los diálogos de paz que sostienen el Gobierno y las Farc en La Habana.

 Curiosamente, con la llegada de la doctora Marta Lucía Ramírez a la campaña del Centro Democrático, Zuluaga descubrió como por arte de magia que es mejor estar del lado de la paz que no estarlo.

Tal vez por eso, y por razones electoreras, que no electorales, pasó de decir que el 7 de agosto suspendería los diálogos a sostener, sin ruborizarse, que se sentaría con la guerrilla, pero con algunas condiciones, varias de las cuales ya han sido negociadas por el gobierno del presidente Santos.

Como colombiano celebro que Zuluaga se haya volteado en este tema, pero confieso que tengo algunas preocupaciones, ya que este es un tema demasiado serio e importante para los colombianos como para estar improvisando. Por lo demás, el candidato Zuluaga, que siempre sostuvo que el Estado no podía negociar con el cartel de drogas más grande del mundo, accede ahora a sentarse, con ese cartel, en caso de llegar a la Presidencia.

No debe estar contento el senador Uribe, como no lo están miles de votantes por Zuluaga, quienes vieron cambiar su posición de manera radical, a pesar de que votaron por él precisamente por su posición frente a la guerrilla.

El Zuluaga de esta semana es dubitativo, trata de explicar sus razones para haberse volteado, pero no convence. Y no convence porque resulta inexplicable que, de criticar durante tanto tiempo al presidente Santos, a quien acusaron de complaciente y de querer instaurar en el país un gobierno castro-chavista, ahora negociará con ellos. Entonces, ¿en dónde quedaron la posición ideológica y sus principios? Pues al parecer en nada serio.

Zuluaga ha dado muestras de ser complaciente con todo el mundo, aun con las Farc, y eso preocupa, como resulta alarmante tener al candidato en ruedas de prensa con sus abogados, por los episodios del hacker, asunto este que no ha sido explicado satisfactoriamente.

Tampoco pudo el senador Uribe entregar pruebas en contra de la campaña de Santos por supuestamente haber recibido dos millones de dólares. Así lo dijo Uribe el viernes al salir de la diligencia en la que debía entregar las pruebas, por lo que ya debe ser investigado por injuria y calumnia. Eso, claro, no le importa, pues se pasa el país por la faja.

Zuluaga está en líos, porque aparte de tratar de convencer a sus electores sobre su nueva posición frente a las Farc, debe cargar con las mentiras de Uribe. Es decir que está en lo peor de los dos mundos.

En las dos semanas que quedan para elecciones los colombianos veremos una campaña llena de sorpresas de lado y lado. Por lo pronto, varios de mis amigos uribistas, que los tengo, me dicen que no votarán por Zuluaga porque los traicionó. Les he dicho que si se volteó el Titanic, ¿por qué no lo puede hacer Zuluaga? Arranca otra era de traiciones.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido