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Resulta que ahora nadie responda por la plata de los alimentos de los niños que se roban por millones.
Todos se echan la culpa, la ministra de Educación a los gobernadores, éstos a ella, todos contra los alcaldes, éstos al Bienestar. Mejor dicho, nadie sabe qué está pasando, aun cuando todos saben: los negociados de la comida de los niños la manejan los políticos de las regiones. Esa hace parte de su asquerosa mermelada.
Tan asquerosa será, que la procuradora Ilva Myriam Hoyos contó esta semana en Blu Radio que hay regiones en donde los niños comen con pico y placa: un día sí, un día no. No puedo pensar en algo más horripilante. Repito por lo escabroso que me parece. A los menores en Colombia les ponen en práctica el pico y placa para sus raciones de comida. Y no es que coman divinamente, son unos refrigerios pasados, mal servidos, mal manipulados, antihigiénicos.
El tema de los alimentos de nuestros niños, millones de ellos, sólo pone de manifiesto la incapacidad del Estado durante muchos años para manejar el llamado PAE (Plan de alimentación alimentaria).
Entre otras cosas, porque el ministro de Hacienda les recortó el presupuesto, y el escaso que dejaron (pues el promedio por niño no supera los $400 al día) se lo roban las ratas contratistas.
Todos los funcionarios son responsables de esto y a pesar de que se traten de lavar las manos debemos apuntar nuestros dedos hacia ellos. La ministra de Educación y la directora del ICBF (que han hecho denuncias que no solucionan el problema de fondo), los gobernadores, los alcaldes, los órganos de control y, por supuesto, los políticos beneficiados.
Concebir un delito peor que el de robarse la comida de los niños me resulta difícil, aun en un país en donde se cometen a diario toda clase de crímenes atroces.
¿En qué clase de país estamos viviendo que se mueren niños de desnutrición y se roban la comida de los niños? ¿Acaso se puede hacer la paz cuando las futuras generaciones padecen a diario la corrupción en carne propia? ¿Es tan incapaz el Estado, que no ha podido arreglar el PAE y como va parece que no será capaz de hacerlo?
Notícula: Me tomo más espacio al culminar esta columna para escribir sobre el exministro Luis Felipe Henao. De lejos el mejor de todo el gabinete, cuya salida dejó a más de uno perplejo. Honesto, trabajador, inteligente y dedicado. El ministro Henao logró lo que no se había logrado en toda la historia del país. Construir 100 mil viviendas gratis en menos de dos años.
Entiendo que así son las cosas de la política y es la de cambiar al mejor ministro del gabinete para satisfacer los apetitos de alguien.
Queda desearle al ministro la mejor de las suertes en lo que quiera que emprenda, que hará divinamente. Ojalá quien llegue a la Fiscalía General de la Nación considere al doctor Henao, magnífico penalista, entre otras, para que lo acompañe como vicefiscal. A la doctora Elsita Noguera le deseamos buena suerte. Sin duda será una gran ministra.