Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Las autoridades chinas acaban de aprobar (abril 20) el plan maestro de la Nueva Área de Xiong’an cuyos caracteres en chino significan coraje y paz. El propósito es crear en una década un nuevo tipo de ciudad que responderá a los problemas de crecimiento urbano de Beijing y a los retos ambientales. En tal sentido, esta nueva área, pensada dentro del mismo concepto de la zona especial de Shenzhen y la de Shanghai Pudong, acogerá las industrias del futuro y al tiempo aliviará el crecimiento demográfico de la zona metropolitana. El sitio escogido, justamente, está a 100 kilómetros de la capital.
Una de las características más llamativas es la vocación ecológica del proyecto que permitirá que el resultado sea un conglomerado verde. El 40 % del territorio, según el plan maestro, será de bosques. Es una apuesta en serio a la solución de los graves problemas de contaminación que tiene Beijing en primer lugar, como también el país y el mundo. En tal sentido se espera que allí puedan asentarse universidades, instituciones médicas, laboratorios, centros de investigación, las sedes administrativas de las grandes compañías, institutos financieros y oficinas públicas. El enfoque, como es de esperarse, privilegiará a las industrias innovadoras como las relacionadas con la IA y con las finanzas verdes.
En relación con este último tema, el pasado mes de marzo estuvo en China el alcalde mayor de Londres para inaugurar la sucursal londinense del China-U.K. Green Finance Center. Varios sectores ingleses, incluidos los servicios financieros de Londres, son los soportes de esta iniciativa que tiene como objetivo asesorar y crear oportunidades locales e internacionales dentro del enorme proyecto de la Nueva Ruta de la Seda en el que se encuentra comprometida la China. Ya se llegó a un primer acuerdo en el que China y el Reino Unido apropiarán US$11.400 millones para construir un hub de innovación financiera en Xiong’an que ofrecerá novedosos productos financieros verdes.
La nueva área localizada en el triángulo Beijing-Tianjing-Heibei ofrece un mercado local de 100 millones de personas y su creación nutrirá la zona norte del país. Además, habrá innovaciones. Con una inversión cercana a los US$380.000 millones, el énfasis se hará en la adopción de un modelo verde, que no dependerá de los capitales extranjeros y que se concentrará en industrias de alto valor agregado.
Mientras por allá entienden que el cambio climático es serio, que la conservación del medio ambiente es prioritaria y que la economía verde abre enormes oportunidades para el desarrollo económico, aquí nos entretenemos en dilucidar si los problemas del aire bogotano se deben a la contaminación por el diésel o por el polvo.