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Para el desayuno o para el brunch esta preparación colmará las expectativas de los más exigentes paladares.
Para mañana, domingo de Pascua, les propongo un brunch reconstituyente, para recargar energías, y una receta ideal puede ser el famoso Croque Madame, que es en mi opinión uno de los sánduches más sublimes y generosos del mundo: me gusta utilizar en su preparación un pan brioche mantequilludo, esponjoso y delicado, buenos quesos y jamones, que quede bien gratinado y con una salsa mornay contundente para aportar algo de humedad.La versión original de este clásico es el Croque Monsieur, pero luego recibió una modificación en el colmo de la delicia: un huevo frito de yema blanda coronando tentador y sugerente. Esta receta, parisina por excelencia, apareció por primera vez en el menú de un café de la Ciudad Luz, hacia 1910, y ganó reputación tan rápidamente que hasta Proust lo menciona en uno de sus trabajos.
En Alemania existe algo similar, el strammer max, también con un huevo frito en la cima. Y lo mejor es que este voluptuoso sánduche puede quedar muy bien al desayuno, en el brunch, como almuerzo o en una tarde de onces.
Ingredientes
4 rebanadas gruesas de buen pan brioche
1 taza de salsa mornay
8 tajadas de queso gruyère
8 tajadas de jamón cocido o serrano
2 huevos
Sal y pimienta
1/2 taza de queso emmental o gruyère rallado
Para la salsa mornay
1/2 litro de leche
1 yema de huevo
3 cucharadas de harina
2 y 1/2 cucharadas de mantequilla
Sal y pimienta blanca al gusto
60 gramos de queso gruyère rallado
Preparación
Para la salsa mornay, en una olla derrita la mantequilla, mezcle con la harina y cocine formando un ‘roux’, sin que tome color. Agregue la leche y deje hervir suavemente durante 5 minutos. Sazone con sal y pimienta blanca. Retire del fuego, y cuando pierda algo de calor, integre muy bien el queso y la yema. Para armar los sánduches, unte el pan con salsa mornay, luego acomode lonchas de queso y jamón, unte un poco más de salsa y cierre con una tajada de pan. Dore por ambos lados en una sartén con mantequilla. Acomode en una refractaria, vierta encima un poco más de salsa, espolvoree con queso gruyère y gratine en el horno. Sirva con un huevo frito encima.