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Una receta al horno con el sabor de Oriente que le da el jengibre y la salsa de soya.
Esta fue una semana, por decir lo poco, injusta con los pobres cerdos, inocentes en medio de una terrible noticia: la mal llamada gripe porcina, una enfermedad que empezó en México y se ha extendido ya a varios continentes. Se dice que podría llegar a ser una pandemia, es decir, una enfermedad generalizada.
En medio del alboroto, el nombre de esta dolencia que tiene alarmado al mundo ha traído un problema adicional, y es que se ha señalado equivocadamente a los cerdos como los culpables. Y tan lejos se ha llegado en el error que incluso en Egipto ordenaron sacrificar a toda la población porcina del país, ¡siendo que nada tienen que ver! Ya la Organización Mundial de la Salud tomó cartas en el asunto para evitar tamaña injusticia y limpiar la fama de los marranitos, así que solicitó (un poco tardíamente, claro) que se le llamara por su verdadero nombre a la “gripe porcina”: AH1N1.
En justicia con el cerdo, entonces, decidí reivindicar su imagen e invitarlos esta semana a probar estas deliciosas costillitas melosas, acentuadas con soya y jengibre, como una invitación a evitar la equivocación: la dichosa gripe que nos tiene en ascuas no se transmite por comer carne de cerdo. Podemos estar tranquilos e ir a la mesa, porque con estas costillitas nada nos va a pasar. Claro está que lo importante en este caso es mantenerse informado sobre la realidad de la enfermedad y seguir las recomendaciones de los expertos para evitar su contagio.
Costillitas de cerdo melosas con soya y jengibre
Ingredientes para 6 personas
1 kilo de costillas de cerdo cortadas en trocitos
10 dientes de ajo
3 cucharadas de jengibre fresco rallado
1 litro de agua
3/4 de taza de soya
1/2 taza de miel
2 cucharadas de ajonjolí tostado
1/2 taza de vinagre blanco
1 cucharadita de ají seco
Preparación
En una olla, cocine las costillas en el litro de agua con cuatro dientes de ajo machacados, una cucharada de jengibre y 1/4 de taza de salsa soya; deje alcanzar un hervor y luego baje la temperatura para cocinar durante una hora sin que hierva muy fuerte. Escurra y lleve las costillitas al horno a 375° F durante 30 minutos para que doren. Mientras tanto, en un caldero sofría los seis dientes de ajo restantes hasta dorar bien, agregue dos cucharadas de jengibre rallado y el resto de los ingredientes, y deje reducir a la mitad. Retire las costillas del horno, escurra la grasa que soltaron y póngalas en el caldero para caramelizar durante unos minutos. Sirve espolvoreando con el ajonjolí y un poco de cebollín finamente picado.