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Contra el mandato de los italianos, a quienes les parece casi una herejía la mezcla de quesos con mariscos, esta receta los contradice.
El año pasado estuve conociendo Grecia y, aparte de su magnífica cultura, quedé profundamente impresionado por su gastronomía, que encontré refrescante e intensa. Por eso, hace unos días, estando en Miami, me sorprendí cuando uno de los amigos con los que compartía mesa en un restaurante griego ordenó unos langostinos con salsa de tomate y queso feta, que les quiero presentar como receta para esta semana.
Y digo que me sorprendí porque recordé que los italianos evitan de manera furibunda la unión de quesos y mariscos. Para los griegos el asunto no es de tal rigidez, así que la sal y el intenso sabor del feta terminaron armando un conjunto inesperado en este plato. El queso feta es más griego que el Partenón, aunque también se encuentra en otras latitudes como en Turquía, Dinamarca y Bulgaria. Se elabora con leche de oveja curada en salmuera y suele conservarse en aceite de oliva con ajo y hierbas. Es blanco, grumoso y sólido, y su sabor es un tanto ácido y poderoso. Su principal uso, al menos el más difundido fuera de Grecia, es como ingrediente en la famosa ensalada griega, que lleva cascos de tomate, aceitunas de Kalamata, pepino y cebolla roja, todo aderezado con aceite de oliva, pimienta negra y orégano.
Les dejo, entonces, este gran descubrimiento: queso y langostinos en feliz comunión.
Langostinos con tomate y queso feta
Ingredientes
10 a 12 langostinos U8 pelados y desvenados
1 diente de ajo machacado
Hojitas de orégano fresco
6 tomates chontos maduros, pelados y picados
100 gramos de queso feta
Sal y pimienta
Aceitunas Kalamata al gusto
Aceite de oliva
Preparación
En una olla con aceite de oliva sofría el ajo y el orégano, agregue los tomates y reduzca la temperatura. Deje conservar durante unos 20 minutos hasta lograr una salsa rica e intensa. Aparte, sazone los langostinos con sal y pimienta, y dórelos en aceite de oliva. Cuando comiencen a cambiar de color agregue la salsa de tomate, las aceitunas y el queso feta previamente desmenuzado con un tenedor. Deje que dé un hervor, rectifique la sazón con sal y pimienta, y sirva.