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De cuando en cuando se justifica abordar el tema del crecimiento de la población en Colombia. Comienzo por recordar que por allá en 1938, cuando se realizó el primer censo moderno y confiable del país, ascendía por entonces nuestra población a 8,7 millones de habitantes. En el censo de 1985, 47 años después, censamos 30,8 millones de personas, lo cual nos revela una tasa de interés compuesto de crecimiento del 2,7% por año. Esto implica que la población de Colombia se duplicaba cada 27 años.
En 1940 ascendía la población mundial a 2.300 millones de personas, y también en 1985 se elevaba dicha población a 4.900 millones, lo cual entraña una tasa de interés compuesto de crecimiento del 1,7% por año durante 45 años y una duplicación de la población cada 42 años. A continuación, se resume lo anterior y se adicionan otras comparaciones.
Resumen:
Colombia, 1938-1985. Población, 8,7M-30,8M. Crece 2,7%/año. Se dobla en 27 años.
Mundo, 1940-1985. Población, 2.300M-4.900M. Crece 1,7%/ año. Se dobla en 42 años.
Colombia, 1985-2018. Población, 30,8M-49,8M*. Crece 1,5%/año. Se dobla en 48 años.
Mundo, 1985-2018. Población, 4.900M-7.500M. Crece 1,3%/año. Se dobla en 55 años.
Humanidad: hasta el año 1800 d. C. creció siempre cerca del 1%/año. Se dobla en 72 años.
* No se incluyen 1,2 millones de venezolanos que han ingresado en meses recientes.
Durante el gobierno del presidente Uribe, si mal no recuerdo, se expidió un decreto para que las EPS distribuyeran anticonceptivos gratis en las regiones más pobres y alejadas. Entiendo que esto no se ha cumplido. Ojalá lo hiciera cumplir el presidente Iván Duque.
Pese al balance positivo del catolicismo en Colombia, sospecho que contribuyó en alguna medida su doctrina contra los anticonceptivos a los 50 años de nuestra violencia, miseria y desigualdad actual, culpa de la imposibilidad de alimentar, educar y darles empleo a tantos compatriotas. Corea del Sur, Singapur y Taiwán explican parte de su desarrollo exponencial a partir del momento en que les creció su población a tasas de seres racionales, no de animales.
Insisto una vez más, los católicos del mundo entero tuvimos que esperar a que el papa Francisco, en una encerrona que le realizaron en enero de 2015, al terminar su visita a Filipinas, hubiera manifestado: “Los buenos católicos no necesitan reproducirse como conejos, deben ellos, en cambio, practicar una paternidad responsable. Los expertos recomiendan hasta tres hijos por familia. Dios nos ha dado los medios para ser responsables. Ninguna institución externa puede imponerles sus criterios a las familias”. Calificó de irresponsable a una señora que le dijo que había tenido siete hijos por medio de cesáreas y que estaba esperando el octavo.
Mientras todo lo anterior acontece, los musulmanes crecen a tasas elevadísimas, se están apoderando del mundo Occidental y los refugiados venezolanos comienzan a ser un problema serio para Colombia. Y los europeos registran, entre tanto, tasas que no alcanzan a remplazar su población.