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Todos los párrafos a continuación son mi traducción y resumen del documento que se puede consultar por Google titulado: “Fitch ratings Colombia Nov. 2019”.
“Las calificaciones del riesgo reflejan la larga trayectoria del Gobierno en políticas macroeconómicas prudentes y consistentes, con las cuales ha sostenido la estabilidad macroeconómica y financiera. Sin embargo, las calificaciones recientes están reducidas por su elevada dependencia de las exportaciones de materias primas, por los déficits en las cuentas externas, por la flexibilidad fiscal limitada, por el creciente endeudamiento del Gobierno y por las debilidades estructurales derivadas de los indicadores de su modesto PIB per cápita y de su débil gobernabilidad en comparación con países similares… Colombia continúa con su calificación de riesgo BBB- y con sus perspectivas negativas”.
“Su perspectiva negativa refleja el riesgo de la trayectoria de consolidación continua de las elevadas deudas del gobierno, de la reducida credibilidad en sus políticas fiscales y de las vulnerabilidades derivadas de sus desbalances externos. Las reducciones frecuentes del crecimiento potencial de largo plazo en los precios del petróleo han causado continuas revisiones de la regla fiscal, tratando de cumplirla, desde luego”.
“Además, las dificultades para elevar en forma permanente los ingresos tributarios, frente a las demandas de sus elevados gastos, reducen en las predicciones de mediano plazo la credibilidad sobre el cumplimiento de Colombia de sus políticas fiscales. A pesar de la probabilidad de que en 2019 sí se cumplirán las exigencias fiscales, dudamos que también se cumplan tanto en 2020 como posteriormente. Los indicadores externos colombianos se han deteriorado por culpa de una cuenta corriente con su subcuenta de exportaciones menos importaciones en negativo y de una deuda externa creciente”.
Tiene razón Fitch, entre 2010 y 2019, se han cuadruplicado en pesos las Deudas Externas Públicas y Privadas al convertir los dólares que suman estas a pesos colombianos de los de dichos años, con las tasas de cambio vigentes, para compararlas. Por tal motivo, el servicio de la deuda externa pública nos absorbe hoy cerca del opresivo 26% del Presupuesto General de la Nación.
Predicciones de Fitch. Déficit Fiscal en 2019, esperan 2,4% del PIB frente al 3,1% de 2018, gracias un 0,7% de aumento en la tributación en el año en marcha. Deuda del Gobierno Central, predicen un 44,7% del PIB en 2019, demasiado alta con relación al 29,9% de 2013. Déficit en Cuenta Corriente, prevén el 4,6% del PIB en 2019, frente al 3,9% en 2018. Reservas Internacionales, mejoran, en 2019 cubrirán 7,5 años de los pagos realizados por medio de la cuenta corriente, frente a 7,1 años que cubrían en 2018. Crecimiento del PIB, revelará una modesta mejoría al subir desde el 3,2% en 2019 al 3,3% proyectado para 2020. Inflación, prevén una probable rebaja al pasar desde el 4,3% en 2018 al 4,0% en 2019.
“Aunque la seguridad de Colombia ha mejorado desde 2016, gracias a los Acuerdos de Paz, las políticas de implementación se han polarizado, elevando los riesgos del crecimiento y de las inversiones rurales en el mediano plazo. Disidentes de la Farc se han rearmado, lo cual podría conducir a deteriorar el ambiente de seguridad”.
Mis comentarios. Se elevó durante el gobierno del presidente Juan Manuel Santos el endeudamiento que tanto preocupa a todas las calificadoras de riesgo y a numerosos compatriotas. El dólar barato durante muchos años nos causó: antiindustrializaciones, antiexportaciones, antiagricultura y antiempleo. No podemos olvidar que el dólar se abarató y causó los desbalances externos que censura Fitch como resultado del mar de coca que nos legó el gobierno de Santos.