Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
En una publicación titulada Energy Tribune encontré un artículo digno de meditar, en el cual sostiene quien lo escribe que el fenómeno de La Niña en el océano Pacífico Ecuatorial está enfriando la Tierra en lugar de calentarla, como se había predicho que sucedería a cargo de El Niño.
Desde hace años se afirma que el Niño se caracteriza por calentar las aguas del Pacífico Ecuatorial, lo cual incrementa la evaporación, la humedad del aire y, en combinación con el dióxido de carbono proveniente de quemar combustibles fósiles, aumenta la temperatura, derrite los glaciares, eleva el nivel del mar, causa las sequías, las tempestades, los huracanes… Los Niños se alternan en ciclos de calentamiento de unos 40 años, seguidos de otros 40 años de enfriamiento. Entre mediados de los años 70 y finales de los 90 se presentó uno de calentamiento, durante el cual se alternaron dos intensos Niños con una sola suave Niña. Durante este fenómeno se aumentó la temperatura de la Tierra y se inculpó al dióxido de carbono del calentamiento global. En 1997, afirmó el científico Russ Schnell, «sospecho que tenemos buenas razones para sugerir que el fenómeno de El Niño será más frecuente e intenso antes de una década. En lugar de alternar El Niño con La Niña, El Niño se convertirá en la norma». Pero la realidad parece ser bien diferente, sostiene el artículo citado. Tras el Súper Niño de 1997/1998 no se ha aumentado la temperatura de la Tierra a pesar de que el dióxido de carbono sí se ha incrementado, entre tanto, en un 25%. Por el contrario, la fase de enfriamiento se ha acentuado desde 2007. La Niña ha predominado desde entonces, con dos ocurrencias fuertes alternadas por una moderada de El Niño. Durante esta reciente fase fría iniciada en 1998 se ha registrado una caída promedia en la temperatura de la Tierra de tres grados Fahrenheit. En 2011 cumplimos ya 13 años sin aumentos en la temperatura aludida. En Colombia hemos padecido los dos peores inviernos en décadas, 2008 y 2010. China, Estados Unidos, Gran Bretaña… han registrado los peores inviernos desde cuando empezaron a llevar registros de las temperaturas por allá en 1659. El fenómeno de La Niña dura un año aproximadamente, pero sus efectos sobre las condiciones atmosféricas continúan durante unos 6 a 8 meses después de su terminación. No se prevén calentamientos globales durante 2011 y 2012. La correlación entre los combustibles fósiles y el calentamiento global no parece ser tan clara. La Niña se asocia con cambios climáticos extremos alrededor del orbe. En algunas regiones puede causar sequías y en otras inundaciones. En 2012, por ejemplo, se prevén fuertes huracanes y tornados por culpa de La Niña. Pero en muchas otras regiones el agua será bienvenida. Y las aguas frías del océano Pacífico Ecuatorial continuarán enfriando por algunos años más el planeta Tierra, concluye el artículo citado.