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Entiendo que en tiempos de los romanos se aceptaba como una de las limitaciones de sus leyes, el no poder imponerlas en algunos casos extremos, porque había circunstancias que imposibilitaban generalizarlas. Explico mejor lo anterior con algunos ejemplos de tales limitaciones presentes en leyes vigentes desde aquellos tiempos hasta nuestros días:
No matar establece aún hoy la ley general; pero en el caso extremo de la legítima defensa, se puede matar al agresor.
No robar reza aún hoy la ley general; pero en caso de peligro de muerte por culpa del hambre extremo, se puede robar para conseguir alimentos.
No abortar se acepta hoy por lo general; pero en las tres circunstancias especiales que mencionaré más adelante, sí se puede a la fecha abortar.
Sí a la muerte natural como ley general; pero sí también a la eutanasia en condiciones extremas como la aceptación del paciente mientras estuvo lúcido y firmada en notaría.
Pienso que el Dios que nos creó en un universo en una evolución violenta, en la que participan desde los más insignificantes seres vivos, pasando por el hombre, para asegurar la supervivencia del más fuerte, hasta las galaxias dotadas de mayor fuerza gravitacional que se apoderan de las más débiles, ese Dios nos dotó de una inteligencia para decidir entre dos males el menor.
Me argumentarán algunos que estoy proponiendo con mis ejemplos cometer un pecado menor para evitar un pecado mayor. Recordemos que el concepto de pecado está limitado, existe solo en los códigos morales de algunas religiones. En cambio, el mal, en contraposición con el bien, es un concepto universal.
Asumo que las tres causales para justificar el aborto continúan hoy vigentes desde 2006 en nuestro país, gracias a la decisión reciente y acertada de la Corte Constitucional. 1. Cuando el embarazo pone en peligro la salud o la vida de la madre, peligro certificado por un médico. 2. Cuando existe una grave malformación del feto que torne inviable su vida normal, malformación certificada por un médico. 3. Cuando el embarazo es resultado de una violación o inseminación artificial no consentida y denunciada previamente ante autoridad competente.
Aprobar abortar sin motivos serios, en cualquier tiempo y circunstancia, marcha en forma absurda, inhumana, contra la eventual existencia de los escenarios extremos que aprueban hoy todas las legislaciones racionales del orbe.
Considero inhumano. Asesinar sin trabas al feto viable que ya se defiende en el útero con sus manitos contra su agresor. Perder la vida de una madre que dejaría huérfanos a sus otros hijos. El niño que nace tan limitado que le exige a su madre dedicarse a él de tiempo completo, abandonar sus estudios o su empleo y vivir miserablemente los dos y sus hermanitos. La niña violada por un drogadicto no puede esperar un hijo genio, probablemente tendrá que dedicarse a un anormal y vivir ambos en la pobreza como en el caso anterior. Enredar con trámites por largo tiempo los abortos justificados.