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Me sorprendió encontrar más detalles positivos y jugadores en buen nivel de lo esperado.
El guayabo del Mundial, el invierno, el estado de las canchas, en general bastante malas, y la pereza de los hinchas por regresar a los estadios. Sin embargo vi a los equipos en cuatro partidos ofreciendo entrega y velocidad. No mucha precisión por la misma dinámica sin pausa.
Santa Fe le ganó bien a Medellín, el cual depende del juego que por la zona derecha fabrique Felipe Pardo, mientras el panameño Barahona no pesó para nada en el esquema de los rojos. Arzuaga, y eso se sabe de siempre, depende del pase gol de sus compañeros.
En Santa Fe los jóvenes corretean, tienen entrega física, pero es claro que Ómar Pérez los dota con su freno, manejo de balón y está pendiente de poner pases para sus compañeros. Así lo hizo para el gol del zaguero González, mientras Alejandro Bernal culminó una estupenda maniobra por zona derecha para fijar una clara victoria.
El Júnior, no digo que entrenó, porque el Pereira por momentos le metió presión y lo exigió. Al final, nuevamente Giovanni Hernández marcó gol y puso pase-gol para Carlos Bacca. No se notaron mayores alteraciones en el estilo de juego del actual campeón y por lo visto estará animando las finales. Falta mucho tiempo, aunque la memoria futbolística la tienen intacta y verán crecer más al volante Josimar Gómez en su aporte.
Me gustó el partido de Neiva, por el estupendo primer tiempo de América, que pude confirmar una vieja teoría en todos los campos: “El que sabe, sabe, aunque esté en el oscuro”. Esto para hacer referencia a Gabriel Fernández. A los pocos minutos, ya era el líder del equipo. Marcó gol, estrelló remate en el poste y siempre fue la salida para sus compañeros, con Galván y Preciado, de impresionante despliegue físico.
América cambió sustancialmente su cara. Y ni hablar del arquero Ramos, quien con reflejos a toda prueba evitó por lo menos dos opciones de gol del Huila, que dominó todo el segundo tiempo.
Tolima, por lo visto ante el Cali, conservará su plan de juego. Si así es, estará en la pelea final. Me llamó la atención el nuevo arquero paraguayo Silva, quien exhibió un excelente saque con la mano, demostrando que está pendiente de generar un contragolpe eficaz.
En el Cali el argentino Morel me dio la impresión de ser mucho más que Frangipane y Batalla, quizá los últimos foráneos con reconocimiento.