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Resultó pelea de toche con guayaba madura. Tanto Santa Fe como Nacional, tenían suficiente ventaja en goles, como para suponer las pocas angustias que sufrirían para avanzar a semifinales. Por supuesto que resultaron distintas las historias.
Santa Fe tomó el partido contra Once Caldas con excesiva pasividad. Muy tranquilos o recordando aquella sentencia popular: “con suavena y su pitillo”. Así transcurrió el primer tiempo, en el que estuvo perdiendo 2-0, mientras los caldistas hacían el gasto. Estaban obligados a ir a buscar el arco de Vargas e impusieron ritmo y movilidad, empujados por Hernández y Patricio Pérez. Santa Fe, entre tanto, cancelaba las excursiones al ataque y de cuando en vez, Cuero se acordaba de sus piques, mientras Wílder Medina permanecía aislado al lado de la pareja de centrales del visitante. Arias, el cardenal, ponía entusiasmo y algo más, porque sus compañeros tomaban con calma el asunto.
Menos mal el ingreso de Mina para el segundo tiempo, trajo un golazo para establecer un marcador global suficiente de 5 a 2.
A Ómar Pérez, aparte de sacudirlo varias veces, no le dieron espacio para sus acostumbrados pelotazos y esta tal vez es la razón de la inoperancia de los delanteros, incluyendo a Copete.
Siguió camino Santa Fe hacia las semifinales, sin mucho desgaste. Esta noche protagonizará el primer duelo ante un rival duro como Nacional.
Entre tanto, el equipo paisa volvió a ensayar una fórmula rara en su triunfo ante Envigado, que muy temprano, a los 7 minutos estaba en ventaja. Juan Carlos Osorio decidió jugar o implementar una formación sin volantes de armado. Ni Cárdenas ni Cardona aparecieron y así le fue al equipo. Jugó de manera tosca, burda, sin claridad.
Para el segundo tiempo, el ingreso de Cardona, varió totalmente el panorama, porque el hombre empezó a hacer circular la pelota, hubo más faltas de Envigado al borde del área, más control de partido y su presencia, la de Cardona, trajo beneficios, traducido en goles hasta marcar la diferencia. Es probable que Osorio tuviera la duda de cómo jugar algún día sin volantes de armado, por lesiones de Sherman o expulsiones de Cardona o los dos por fuera por alguna circunstancia. Lo vio en el primer tiempo y fue suficiente para entender la importancia de contar con un jugador pensante que haga jugar a sus compañeros. En el agregado global de 6-2 ganó el verde, que tendrá en las próximas horas que atender, además de Santa Fe, sus partidos de Copa Libertadores. Al menos Sherman está descansado, como Duque, Henríquez y Bocanegra.