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Cada vez que ocurre la definición de cualquier campeonato, encontramos el mismo fútbol. Al menos en nuestro medio.
Mucho público, entusiasmo y los jugadores preocupados del resultado, apelando a cualquier clase de argumentos, dejando de lado las ganas genuinas de jugar. El caso de Diego Arias lo representa a perfección. No disfruta jugando fútbol. Él es trabajador del fútbol y por eso atiende instrucciones para marcar, hostigar, pegar si es necesario y cuando su equipo entra a perder transitoriamente, es relevado. Porque ya hay necesidad de buscar más juego. Y así como Arias, muchos de los jugadores del medio se van quedando conformes con realizar ese oficio.
Si el juez Luis Sánchez es de los mejores, sí estamos mal en arbitraje. Primero la cantidad de tarjetas amarillas del primer tiempo parecían responder a un compromiso económico con su patrón. No vio una mano de Arias para pena máxima. Validó el gol de Toloza en posición ilícita. Porque si el defensa que supera a Armani marca el gol, porque para allá iba, no había problema. Pero Toloza quiso asegurar el balón, cuando estaba francamente adelantado y sin los rivales correspondientes para validar la acción. Y lo peor, no solamente pecado de Sánchez, sino de casi todos los árbitros, es una cantaleta cada vez que se va a cobrar un tiro de esquina. Regaña, advierte y nunca pita nada, porque ahí sí que se cometen faltas, empujones, caídas, y agarradas de camiseta.
Nacional tiene anemia ofensiva. Llevas tres partidos, los dos con Defensor y este con Júnior sin anotar. Pareciera que Nacional espera conseguir un gol de casualidad o depender de algún tiro libre de Cardona. Nájera se cansó de meter pelotazos para Páez, muy anunciados y fáciles de controlar. Tiene excelente plan defensivo, pero con eso no alcanza. Valoy, Guisao, Farid Díaz, muy poco hicieron y sólo los arranques de Valencia valieron algo.
Júnior mostró agresividad, velocidad, buenas salidas por Fawcett y sobre todo por Josimar Gómez, quien muestra progreso y la combatividad de siempre con Toloza. Júnior, supongo en Medellín, trabajará esperando y dejando a Toloza como su carta. Nacional llamará a Sherman y Duque intentando recuperar la memoria del gol. Como decimos siempre los observadores: “la serie está abierta”.