Publicidad

Buen gobierno y gestión de calidad en las Instituciones de Educación Superior

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

El buen gobierno y la gestión de calidad son dos temas de gran utilidad en el campo de las ciencias sociales contemporáneas. Cuando ellos se aplican con propiedad a las IES, se facilita su consolidación y desarrollo.

¿Es posible la gestión de calidad en el sector público y específicamente en el de las IES? Me inclino a pensar que sí. Si reflexionamos en torno al papel contemporáneo del Estado colombiano, y de las IES en particular, notemos que el éxito de su gestión está en el desarrollo organizado del factor humano. Este es decisivo cuando buscamos emprender tareas rigurosas y cambios eficaces y eficientes. Por ello es que la administración de calidad busca la mejora continua, para ser más. Ella debe ser lograda por las personas; por lo humano; óptimamente, por los funcionarios vinculados al sector de las Instituciones de Educación Superior. Observemos que la calidad del producto o del servicio público, depende del ser humano y no a la inversa. No  olvidemos que una de las calidades sustantivas del ser humano es: “Ser capaz de optar por objetivos comunes, de comprometerse, de servir”. Tengamos en cuenta que la organización de los sistemas de educación y liderazgo con calidad, es un camino eficiente para impulsar el buen gobierno.

Ahora, busquemos responder el siguiente interrogante: ¿Qué hacer para impulsar un sistema de calidad que fortalezca el buen gobierno en las Instituciones de Educación Superior? Planteemos tres tareas sustantivas:

1. -Descubrir la calidad, como acción personal de servir. Pensar en calidad -en términos vigentes- es estar invitados a alcanzar un sentido fundamental de nuestra vida. Es estar convocados a laborar al más alto nivel, como una forma de realizarnos como servidores públicos. Si pensamos en la cultura del servicio, notemos que es posible alcanzar el propio bienestar logrando el de los demás, y no a la inversa (1).

Notemos cuán útil es cimentar la creatividad laboral en el servicio. Al tomar distancia frente a la vocación del servidor público, no olvidemos que ella debe ser reformulada como un camino para la realización personal, política y profesional.  Quienes asumen lo público para servirse, no están cumpliendo con su vocación. Continuar la cultura clientelista, de la manera que se ha instalado en amplios sectores de la administración pública colombiana, en los últimos cuatro decenios -salvo excepciones- es impedir, en la práctica, la construcción de la democracia participativa.

2.-Utilizar el control, para facilitar la  eclosión de la capacidad personal de comprometerse y servir. ¿Será posible el control de la calidad en el sector público? Pienso que sí. Si tenemos en cuenta que es un proceso dirigido y administrado; que nace en la mente del directivo y de su equipo de trabajo, quienes buscan cambiar el desorden –a veces el caos– responsabilizándose y comprometiéndose.

Observemos que el control de calidad es un proceso dirigido, evaluado y controlado hacia la optimización del servicio. Servir con calidad en el interior de las IES, es tener sentido de la historia; saber que se están administrando bienes públicos y que se está trabajando con personas; no con objetos intercambiables y desechables. Servir con calidad es cambiar la mentalidad de quien llega a las instituciones para lucrarse de ellas; para apropiarse privadamente de lo que es patrimonio común. Notemos los miles de billones de dólares que, en los siglos xix, xx y xxi, hemos perdido los ciudadanos y los demócratas, por prácticas tan erróneas en el manejo de lo público (2).Y una pregunta contemporánea: ¿Cómo están incidiendo el narcotráfico, el paramilitarismo, las bandas criminales, la pseudo guerrilla y sus diversas combinaciones, en este proceso de apropiación corrupta de los bienes públicos, y especialmente de los recursos apropiados a la educación y a la salud? (3)

 3.-Descubrir la dirección o liderazgo, como el motor que ayuda a impulsar  y mantener el control para el  servicio. Ser líder en el servicio de calidad, en el ejercicio de la función pública educativa, es tener la visión, la misión, los objetivos y la filosofía del servidor incorporados a nuestro quehacer administrativo y político.

Pensando en ejemplos donde la gestión de calidad ha sido evidente y al revisar críticamente la evolución de nuestras empresas y entidades públicas, nos damos cuenta que, en algunas, hemos avanzado en cuanto a la calidad del servicio. Por ejemplo: en el Banco de la República, la Biblioteca Luis Ángel Arango, Ecopetrol y en las Empresas Públicas de Medellín. Sin embargo, sería de esperarse que se tomaran decisiones políticas dirigidas al fortalecimiento de la calidad de lo público educativo (4). Fundamental papel podría desempeñar al respecto, la Escuela de Alto Gobierno (5), que hace parte de la Escuela Superior de Administración Pública.

Condensemos: a) Pensar en la  calidad -en términos vigentes- aplicada a las IES, es el descubrimiento de un sentido fundamental de nuestra vida. b) Teniendo en cuenta la importancia de la cultura del servicio, notemos que es posible alcanzar el propio bienestar logrando el de los demásy c) Una reforma fundamental que debe emprenderse, es el cambio de la vocación de amplios sectores de los servidores públicos, en el sector educativo. Su vocación debe ser reformulada como un camino para la realización personal y profesional. (6)

Reflexiones sobre el servir con calidad. En gran síntesis, esbocemos las siguientes proposiciones: a) Servir con calidad es cambiar la mentalidad de quien llega a las instituciones para lucrarse de ellas. b) El nuevo administrador público, en el sector educativo, debe ser un ser creativo, que actúa con esperanza del mejoramiento continuo. Un especialista como Augusto Pozo, ha sostenido: a) El factor más crítico en cualquier país es la productividad. b) La mejor forma de lograr la productividad es la  calidad. c) La mejor forma de alcanzar la calidad es con la administración. d) La mejor forma de administrar por calidad es a través de las personas; y e) Lo mejor para la administración de las personas, es organizar los sistemas de educación y liderazgo. Como puede observarse, la gestión de calidad es un complemento indispensable del buen gobierno que, cuando se aplica al interior de las IES, las dinamizan creativamente. roasuarez@yahoo.com Referencias

(1) Un serio ejemplo de gestión de calidad, en el sector universitario privado, es el texto de: Balcázar, María Alexandra (2013). hacer universidad en Colombia: Los Andes (1997-2011) Entrevista a Carlos Ángulo Galvis. Ediciones Uniandes. Bogotá. La gestión de este rector es paradigmática en el intervalo señalado. Véase el artículo del autor sobre el tema en elespectador.com publicado el 11 de febrero de 2014.

(2) El caso del carrusel de la contratación en Bogotá, durante la administración de Samuel Moreno Rojas, es ejemplar al respecto. El no haber organizado –históricamente- los procesos de desarrollo, tratamiento y procesamiento de nuestras materias primas, con todos sus efectos subsidiarios, ha facilitado el saqueo –por decenios- de los productos latinoamericanos.

(3) Véase el texto: Garay Luis Jorge y López Claudia. Y… refundaron la Patria.

(4) Sobre el tema, tenemos avances significativos en el MEN, que invito a estudiar y difundir. Bibliografía selecta al respecto, puede encontrarse en el texto del autor: La gobernabilidad, hoy. Javeriana-Ibáñez, Bogotá. pp. 71- 72

Publicidad

(5) Léase el editorial principal de El Tiempo, Junio 30 de 1997, p. 4 A

(6) Estúdiese al respecto, el proyecto del Ministerio de Educación sobre la captación de bachilleres con amplio rendimiento académico, para dedicarse a ser profesores.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido