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En una reciente y aburrida mañana, dentro de una notaría bogotana, el ambiente cambió cuando un tal señor Rocha rompió el silencio con una serie de anécdotas sobre su condición de sesentón.
“Estas prebendas para la tercera edad son una maravilla”, dijo, dibujando en su rostro una sonrisa. “Qué delicia evitarse los empujones que transcurren en las interminables filas de los más jóvenes”.
“No parece usted un sesentón”, le comenté. “Tiene cuerpo, porte y actitud de cuarentón”, acoté, esperando que recibiera bien el cumplido. “Con los 65 que llevo a cuestas, nunca me he sentido un hombre típico de mi edad”, dijo. “Eso sí, jamás niego los años de mi calendario”.
“Un lavado de cerebro efectivo”, observé. “Para nada”, agregó. “Es mi actitud ante la vida. Y más que eso es haber aprendido a darle al cuerpo lo que necesita para que me mantenga en pie por muchos años”. Habló de comida saludable, ejercicio diario, nada de cigarrillo ni grasas, algo de destilados, bastante de buen café, buen sueño y descanso, y, siempre, su infaltable copa de vino tinto. “Sé que el consumo moderado de alcohol me ayuda a tener una vida más tranquila y plena”, comentó.
Y en ese punto resaltó algunos de los atributos particulares del vino, demostrándome estar más enterado que el común de la gente sobre el tema. No trato aquí de asumir la condición de experto en la materia, pero sí voy a señalar algunas de las evidencias recopiladas por expertos como el profesor David J. Hanson, Ph.D., de la Universidad del Estado de Nueva York, en Postdam.
Su excelente resumen en torno a distintas enfermedades y el consumo de alcohol abarca temas como afecciones cardiovasculares, cáncer, osteoporosis, Parkinson, vejez y longevidad, pensamiento y cognición, demencia y alzhéimer, y otros males asociados con la edad. Resultaría imposible abarcar en este espacio todos los ítems. Si alguien quiere consultarlos, el enlace del artículo “Consumo de alcohol y salud durante el envejecimiento y entre las personas de edad avanzada” es: http://www2.potsdam.edu/hansondj/Alcohol-and-the-Elderly.html
El alcohol y las muertes por enfermedades cardiovasculares: un estudio realizado durante diez años entre hombres y mujeres mayores de sesenta años estableció que las muertes se redujeron de manera significativa entre los bebedores moderados.
El consumo moderado de alcohol, la salud y la longevidad: el consumo moderado de alcohol se ha asociado durante mucho tiempo con un mejor estado de salud y una mayor longevidad frente a la abstinencia total o al consumo desmesurado y abusivo de este tipo de bebidas.
La abstinencia, los hogares para ancianos y la tasa de mortalidad: un completo estudio australiano encontró que los abstemios tienen el doble de posibilidades de ingresar a un hogar para ancianos frente a quienes han sido bebedores moderados. El efecto protector del consumo ponderado aplicó tanto a hombres como a mujeres, sin importar la bebida ingerida. También se descubrió que un porcentaje menor de bebedores falleció durante la pesquisa frente a los abstemios y también aquellos pasaron menor tiempo recibiendo atención hospitalaria.
Reducción del riesgo de osteoporosis: un estudio realizado entre más de 200.000 mujeres posmenopáusicas atendidas en consultorios, sin previo diagnóstico de osteoporosis, encontró que el consumo de alcohol, así como la terapia de reemplazo hormonal y el ejercicio redujeron, por separado, la posibilidad de sufrir de osteoporosis.
Alcohol y cáncer del pene: tener más de 60 años incrementa el riesgo de contraer cáncer del pene. Consumir alcohol no es un factor de riesgo, según varias organizaciones como el National Cancer Institute, el Cancer Research UK, la American Cancer Society y la American Society of Clinical Oncology.
El consumo de alcohol y el riesgo de cáncer vaginal: el cáncer vaginal suele presentarse después de los 60 años. La ingesta de alcohol no incrementa el riesgo de sufrir este tipo de enfermedad.
Bien, estos son apenas algunos de los hallazgos reseñados por el doctor Hanson y destacados por el señor Rocha. Pero justo cuando la conversación estaba en su mejor punto, nos entregaron el juego de documentos autenticados y la charla terminó.