Publicidad

¿De la guerra a la educación?

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

En el evento de lanzamiento de la declaración del grupo La Paz Querida, realizado en la Biblioteca Luis Angel Arango en días pasados, con el objetivo de presentar propuestas viables dirigidas a la construcción de un país en paz, en donde la equidad, la ética y la educación sean estandartes de convivencia, la introducción estuvo a cargo de Carlos Lemoine, Presidente del Centro Nacional de Consultoría e integrante de La Paz Querida.

En su intervención nos entregó los resultados de su más reciente encuesta de junio de 2016, realizada a lo largo y ancho del país: en 43 municipios y a más de mil personas. El propósito del Dr. Lemoine fue el de presentar algunas cifras que pueden convertirse en un importante indicador de la posición de la sociedad civil frente a temas relacionados con el actual proceso de paz. Algunas de las preguntas, incluidas en la encuesta, ya habían sido formuladas en diciembre de 2015 y las respuestas, seis meses después, permiten analizar algunas variaciones en las posiciones frente a algunos de los temas que a todos nos preocupan.

Así por ejemplo, en diciembre pasado el 69% de los encuestados  encontraban justificados los esfuerzos del gobierno por lograr la paz, mientras que en junio disminuyó este convencimiento al 55%. En ambas encuestas el mismo porcentaje de entrevistados, el 46%, tiene confianza en el acompañamiento y vigilancia de los gobiernos extranjeros al proceso.

Es importante resaltar que los colombianos encuestados ven a la educación y la salud como el principal beneficio que nos entregará un acuerdo de paz. Esto nos permite asegurar que, por encima del beneficio de la reducción de la violencia, que sufrimos como producto de este conflicto irresuelto por más de 50 años, las esperanzas de los colombianos se concentran en el mejoramiento de la educación y la salud como principal logro de una paz duradera.

En otro sentido, a pesar del escepticismo que en varias ocasiones se ha apoderado de los colombianos durante este proceso de negociación con las Farc, la mayoría de los encuestados (el 85%) creen que la firma del acuerdo es un asunto de gran importancia para el país y para sus propias vidas. De hecho, un alto porcentaje de los encuestados (el 78%) aprobarían los acuerdos de paz, si de ellos dependiera la decisión.

Me llama poderosamente la atención el resultado de la pregunta sobre cuál valor especial destacan los colombianos encuestados de las personas de su región: que son trabajadores 26%, emprendedores 21%, que sienten amor por su región 16%, amistosos y hospitalarios 11%, solidarios 10%, alegres y festivos 6%, respetuosos 4%, artistas/músicos 3%, confiables 2%, ninguno 1%. Este es un claro diagnóstico del problema más importante que debemos resolver: la desconfianza. Porque ¡qué difícil va a ser comprometerse con un proyecto regional común cuando se considera que únicamente el 2% de los vecinos son confiables!

También hay desconfianza en el compromiso de las Farc para cumplir los acuerdos (sólo el 36% cree que cumplirán), sin embargo hay confianza en el compromiso del gobierno para su cumplimiento (78%).

Es evidente la preferencia de los encuestados por un país en paz y con participación política de los guerrilleros; de hecho el 78% la aprueba y adicionalmente el 19% de los encuestados votarían por un ex guerrillero para el Senado. Invito a los lectores a hacer un especial análisis de este resultado.

Hay también una clara disposición para la reconciliación, como lo demuestra el resultado de la pregunta: ¿Qué tan de acuerdo estaría con que sus hijos compartieran un salón de clases con hijos de personas desmovilizadas? El 52% está totalmente de acuerdo y el 22% de acuerdo.

Solamente el 8% está totalmente en desacuerdo. Y ante la posibilidad de contratar a un excombatiente como nuevo trabajador en una empresa, el 61% de los encuestados creen que debe vinculársele e invitar a los demás empleados a acogerlo.

Conocer la opinión de los colombianos sobre estos temas, que se han elegido con el fin de medir algunos aspectos de la fuerza de la paz y explorar qué tanto estamos dispuestos a hacer para superar la desconfianza, es un importante referente para lograr una paz duradera, tras la firma de un acuerdo, que tal como lo he venido proponiendo debería firmarse en la Universidad Nacional, patrimonio de todos los colombianos.

Me gustaría que una próxima encuesta incluya precisamente esa pregunta,  que indague sobre el lugar donde se debe firmar el acuerdo de paz.

*Rector, Universidad Nacional de Colombia

@MantillaIgnacio

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido