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Altas y bajas

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El sistema de competición del Suramericano Sub-20 es una vergüenza. Cinco equipos para clasificar tres y después jugar un hexagonal resulta anti técnico y carente de imaginación. Pero, la dirigencia de la Conmebol hace honor al legado de los “bandis” del mundo, que están convencidos de que mientras más partidos, más negocio.

Colombia ya se instaló en la siguiente ronda y a partir de mañana tiene que defender el título. Va a ser muy difícil con el nivel exhibido hasta ahora. Primera premisa: el equipo tiene muy buenos jugadores. Segunda: colectivamente tiene falencias grandes y picos altos y muy bajos. Hasta ahora, sin contar el juego contra Brasil, los segundos tiempos fueron siempre mejores que las etapas iniciales, gracias a la mano del técnico y a las variantes. Y tercera, en la próxima fase entra en juego la reserva energética, la economía del esfuerzo, aunada al manejo de la nómina, rotaciones, lesiones, suspensiones, etc., que pueden descuartizar una línea titular y llevar el tema al factor de los imprevistos.

Para El Piscis Restrepo, la nómina titular no tiene a Jarlan Barrera como inicialista, y hasta ahora el seleccionado criollo ha mejorado sus prestaciones en los segundos tiempos gracias a la presencia del menudito jugador del Júnior. Podría pensarse que Restrepo quiere reservarlo por su tanque pequeño, pero es tanta la diferencia de juego cuando entra Barrera que cualquier analista podría pensar que etiquetarlo como suplente para entrar los segundos tiempos es una necedad.

La banda izquierda es floja en marca y en ataque. Angulo es regularcito defendiendo y no tiene la menor idea de subir al ataque, y Deynner Quiñónez, de quien se esperaba mucho más, tiene tendencia a ir en diagonal al medio y por eso el equipo luce desbalanceado, ataca mucho más por derecha con Orejuela-Lucumí que por la izquierda.

Muy floja la presencia de Morelo, muy publicitado pero hasta ahora un canto al egoísmo y la ansiedad por meter goles, y muy buena la presencia de Santos Borré, un magnifico artillero. Lucumí es generoso y tiene gol, por lo que hay que buscarlo mucho, y la pareja de marca Tello-Rovira es luchadora y segura en el filtro.

Hasta ahora lo importante era clasificar y eso se consiguió en medio de la irregularidad. El equipo tiene que aparecer en su verdadera dimensión desde este lunes.

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