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Santa Fe es un equipo serio en todos los sentidos.
En la parte administrativa se cumplen los plazos, los tiempos, los pagos y los compromisos entre dirigencia y plantilla gracias a unos acuerdos beneficiosos para las partes. Los jugadores ganan muy buen dinero producto de sus arreglos porcentuales de premios. La idea de pagar por logros obtenidos resulta positiva y en la medida que el equipo va consiguiendo objetivos, los jugadores van llenando sus bolsillos. El presidente Pastrana tiene la confianza del grupo, pues hasta ahora no les ha incumplido en lo que se ha comprometido, y cuando existe confianza entre las partes los negocios son buenos.
En la parte futbolística, Santa Fe también es un equipo serio. No es un elenco encantador, no logra presentaciones de alto vuelo y espectáculo, pero trabaja bien los partidos en lo táctico y en la dosificación de los esfuerzos y la repartición de tareas. Maneja varios esquemas, es versátil en sus movimientos tácticos, puede encarar los partidos con carrileros y tres en el fondo, puede jugar con doble volante de seguridad, también ubica tres de marca y salida por las bandas, como hizo en Cuzco, uno o dos en punta, en fin… la ductibilidad para plantear el partido y recomponer la figura durante el trámite de los juegos es también una muestra de su seriedad.
Su técnico también es serio y transmite esa imagen a pesar de la juventud y de ser nuevo en estas lides. Wilson Gutiérrez no le sale a la polémica, evade las declaraciones rimbombantes, es cauteloso en sus apreciaciones, no choca y guarda prudente respeto con sus dirigidos y con los medios. Por supuesto, tiene gente que no le da méritos y seguidores, cada cual se alinea donde le venga en gana. Particularmente encuentro que Gutiérrez ha sido lo suficientemente listo para manejar una “gestión colectiva” con sus veteranos de la plantilla, como Pérez y Bedoya, bien secundado por Agustín Julio desde la gerencia deportiva. Eso no es claudicar en liderazgo y mando, es ser inteligente, pues, como dice Peláez, tener “tres figuras del plantel en contra significa estar de salida para cualquier técnico”. Y si no lo creen, pregúntenle al “listillo” de Mourinho, que se peleó con las vacas sagradas y así le fue…
Santa Fe ya hizo la tarea y en Bogotá no va a dejar escapar la tortuga. Ahora a esperar rival y afrontar la hora de la verdad en semifinales de Copa y en el torneo, donde quiere repetir gracias a su seriedad en todo sentido.