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Con la puesta en marcha de las ligas de Portugal, Inglaterra y España volvió el gran fútbol europeo, retornó el espectáculo de los mejores equipos del mundo en acción.
Por supuesto, el fútbol no esta exento de sufrir los mismos dramas de sus países y en todas partes se habla de una durísima recesión. El show de las rutilantes contrataciones, de los grandes números por las estrellas, parece cosa del pasado. Se han realizado movimientos financieros de mediano orden, pero nada que ver con años anteriores en que las transacciones eran monumentales.
Un ejemplo, esta es la peor temporada en gastos de la liga española. Si se concretan las contrataciones de Modric para el Real Madrid y de Song para el Barcelona, se llegaría a 110 millones de euros, una cifra absolutamente inferior a los 358 de 2011-2012 y nada que ver con los 446 millones de euros dispensados hace cuatro temporadas.
Claro, en España las cosas están gravísimas en materia económica y el país se encuentra al borde del colapso financiero en una dramática crisis.
En Italia, para seguir con los ejemplos, el Milan decidió rebajar costos y transfirió a Ibrahimovic y a Thiago Silva al PSG, propiedad de uno de esos jeques árabes que andan por ahí exhibiendo su poderosa petrochequera.
Milan solo ha vendido 20 mil abonos, cuando la media normal es de 45 mil y en la época de los holandeses llegó a 75 mil. Berlusconi sabe que necesita un gran nombre, tipo Kaká, para poder incentivar la venta de abonos, pero la situación es dramática en el Milan, el Inter y en varios grandes.
Dos equipos con mucho músculo financiero, Chelsea y Manchester City, compraron pero no se enloquecieron y los movimientos del campeón de Europa fueron tan discretos que las mencionadas adquisiciones de Hulk y Falcao quedaron en veremos.
El ruso Abramovich no estaba dispuesto a gastarse 100 millones de euros por más que los tenga y de sobra. Mesura, que llaman, la misma del riquísimo dueño del City, que se quedó quietico.
En Inglaterra lo más novedoso fue la llegada de Van Persie al Manchester United. Hará pareja con Rooney, vaya ataque. Y la forma en que Arsenal gastó en Cazorla, Podolsky y Giroud, todo con la plata del holandés.
Qué bueno, volvió el gran fútbol de las ligas europeas, que con recesión y todo sigue siendo el mejor espectáculo.