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Ese cuentico que en el fútbol no hay lógica está mandado a recoger.
Claro que existe la lógica, unos equipos son superiores a otros, tienen mejores nóminas, disponen de mayores recursos humanos y de mayor capacidad económica. Y, por eso, porque hicieron las mejores campañas y sumaron más puntos en el segundo torneo del año, los dos “Independientes”, Medellín y Santa Fe disputarán el título.
Santa Fe sumó 42 unidades y Medellín 41 en la reclasificación. Claro que existe la lógica porque como dicen por ahí “las excepciones confirman la regla”.
Es una final equilibrada, totalmente pareja, con equipos que no son máquinas perfectas, porque durante el camino han tenido sus bachecitos de producción, pero que llegan con iguales posibilidades y donde será fundamental para Medellín sacar ventaja en el juego inicial, ya que el último partido en Bogotá condiciona el aspecto táctico.
El Medellín es goleador a partir de la presencia de un mediocampo creativo sustentado por dos buenos elementos en la recuperación. Para que Cano y Mena tengan éxito, es necesario que el circuito interruptor, Córdoba, Hernández, Calle, Julio funcione. Y después que Marrugo, Hernández, Goma Hernández, logren llevarle la pelota a los de arriba, donde Cano se defiende mucho mejor cuando tiene a Mena cerquita que cuando lo dejan aislado en punta, controlable por las marcas enemigas. De los 40 goles del DIM en este torneo, 15 fueron del portentoso artillero argentino.
El punto flaco del Medellín es la defensa. En las finales le marcaron más de un gol de promedio, y es que por la vía aérea al elenco paisa le anotan y sus centrales no tienen la misma solidez del colectivo.
A Santa Fe, al contrario, resulta más difícil marcarle pero tiene períodos en que le cuesta llegar al gol, bien sea porque a Ómar Pérez se le apagan las luces, algo más frecuente en este último semestre, o también porque la cuota de definición de Cuero y Morelo no es tan alta. Son jugadores que necesitan espacios, que son alimentados en el fútbol largo y que tienen problemas en el toque y control en espacios reducidos.
La solidez del mediocampo cardenal es indiscutible con el magnífico momento de Torres, Arias, Roa en la contención. Como Santa Fe se cierra con tres defensas que terminan siendo cinco cuando lo atacan, la salida por las bandas es fundamental para evitar que se atasque en el tema de la elaboración.
Claro que hay lógica, desde hoy el campeón saldrá de los dos mejores equipos del semestre. Si eso no es lógica, ¿entonces qué es?