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Los equipos colombianos arrancan su andadura por el máximo evento continental de clubes con un buen semblante, por lo menos en cuanto a nóminas y posibilidades se refiere.
Son tres buenos elencos que llegan con diferentes motivaciones. Estos inicios de torneos les han obligado a realizar una preparación y puesta a punto más rápida que a otros equipos. En un mes y medio se juegan la oportunidad de avanzar y ganarse unos buenos dólares que les permitan llevar la carga financiera de forma digna.
A Santa Fe el torneo local lo muestra impetuoso y con 12 puntos de 12 posibles. Le costó mucho trabajo salir avante ante Morelia, pero lo consiguió, aunque el fútbol estuvo más bien escaso. Gutiérrez tiene que definir si Seijas es una buena opción como lateral izquierdo y quién será el acompañante de Wílder en el frente de ataque. El técnico tiene muchas alternativas y todas son diferentes. Jugadores de área como Herrera y El Pulpo, jugadores por fuera como Copete y Cuero. Los rojos tienen una magnífica nómina, generosa en nombres y prestaciones, por lo que moverla bien, gestionando egos y valorando condiciones técnico-tácticas, es una obligación del técnico.
El Cali pintó para mucho cuando le ganó a Nacional en el inicio de la Superliga y a partir de ahí se desinfló totalmente. Desde entonces no hace nada bueno. Reina la confusión en las filas directivas por las pataletas de niña malcriada de la señora Naranjo, quien se comporta como los antiguos ‘mecenas’, regalando premios y acolitando conductas inapropiadas. Y todo parece influir en el ánimo de la plantilla, que en la cancha parece haber perdido el rumbo. Pero Leonel tiene buenos jugadores y este Cali posee más armas que el del año pasado, por lo que la plantilla tiene que olvidarse del ‘caudillismo’ de doña María Clara y entender que su compromiso es institucional con el Deportivo Cali y no personal con ella. La junta tendrá que aprender a gestionar recursos y a moverse como una empresa. El Cali existió primero que don Álex, el señor Arias o María Clara. Los nombres pasan, las instituciones serias perduran.
A Nacional le tocó el grupo más duro de la Copa. Un toro bravo tendrá Juan Carlos Osorio, pero este equipo juega bien, tiene con qué hacer un buen papel y pasando la primera ronda estaría listo para hazañas mayores. Lo del domingo en Bogotá fue un desliz que no afecta todo lo bueno que ha mostrado el elenco verde.
¿Hasta donde llegarán los nuestros en esta versión? Esa es la pregunta del millón.