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Entre España y Portugal hay una gran diferencia: la calidad de los jugadores. Más allá de la gravísima crisis institucional que vive el seleccionado español, resuelta a última hora con la llegada de Fernando Hierro al puesto de seleccionador nacional, los de la roja son una banda sólida, con jugones excepcionales, con futbolistas curtidos y ganadores en dos Eurocopas y un Mundial.
Portugal exhibe como palmarés inmediato la conquista de la última Eurocopa disputada en Francia. Lo consiguieron montando un sólido esquema defensivo que luchó siempre por el cero y ganó partidos desde los tiros del punto penal. A esta Portugal de Fernando Santos no le sobra un miligramo de calidad y de poder ofensivo y en cambio se le dan muy bien el contragolpe veloz y un fantasma dentro del área enemiga, el tremendo poder ofensivo de Cristiano Ronaldo.
Triste y desangelado en el Real Madrid donde aparte de un espectacular gol de chilena ante la Juve su contribución fue mínima , el de Madeira sabe que el último tren para intentar ganar su ansiado sexto Balón de Oro es hacer un gran Mundial.
Portugal se hace fuerte a partir de un gran arquero, Rui Patricio, héroe del Sporting, de dos laterales con subida y juego, Cedric y Guerreiro, y centrales como Pepe, Fonte y Bruno Alves, grandotes, elocuentes en la destrucción y en el juego aéreo. A la solidez defensiva contribuye en grado sumo un volante de marca como Willlian Carvalho, fuerza callada en la recuperación y el temple. Y de allí para arriba intenta tener talento en Bernardo Silva, buen jugador, Bruno Fernandez y hasta Joao Moutinho. El socio ofensivo de CR es Adrian Silva. Que Rui ataje y que Cristiano haga goles, es el lema del circunspecto Fernando Santos.
El duelo de hoy ante España, primer gran clásico del Mundial, es también un claro duelo entre la posesión y el juego al espacio. Estructurarse a partir del balón o generar en el contragolpe tras la recuperación. Los dirigidos por Hierro enfrentarán una dura prueba en el plano mental y futbolístico. Si ya se le notaron grietas en la idea durante los amistosos por falta de gol el elenco lusitano puede perfectamente prender la tecla de la angustia aguantando el partido, cediendo la pelota y enviando a Cristiano a una galopada.
Un equipo con Iniesta, Isco, Silva, Thiago, Busquets y Asencio es una invitación al toque y la diversión. Pero, el problema está en encontrar el nueve que remate la faena combinativa y creativa y esa duda que tenia Lopetegui, Costa-Rodrigo o Iago Aspas, tendrá que resolverla Fernando Hierro.
España-Portugal es uno de esos partidos que hay que ver sí o sí.