Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El cuerpo técnico de la selección ya sabe que James no alcanzará a estar disponible para el doble juego eliminatorio ante Perú y Uruguay.
Zambrano hizo bien el mandado y le restó a la selección su arma creativa más importante ante la mirada estupefacta de quienes siempre advertimos que era un partido inconveniente y peligroso. Gracias, Bedoya, importan más sus negocitos que la selección. En cambio, ya saben que Macnelly sí estará disponible y aunque no llegue en el ciento por ciento de sus condiciones, lo pondrán adelante para que juegue al lado de Teófilo y Bacca, los delanteros que asoman como titulares en el primer compromiso.
Ausente James, presente Torres, podría armarse el equipo nacional bajo estas premisas: Ospina es titular. Arias, Zapata y Murillo son intocables. Murillo llega en buenas condiciones de su pequeña lesión. Fabra debe ser el lateral izquierdo y aunque tienen dudas de su capacidad de marca, saben que les aporta mucho cuando va al ataque. La “Roca” Sánchez es intocable. Y a partir de allí arranca el rompecabezas. Una alternativa es jugar con Cuéllar, conocedor de la cancha y el ambiente, como socio de Sánchez. Otra es incrustar a Guarín como segundo volante para que saque al equipo y conecte con Macnelly. Una tercera opción es que jueguen los tres: Sánchez, Cuéllar y Guarín, con el de Puerto Boyacá más adelantado en asociación con Macnelly, haciendo un 4-4-2 amplio por las bandas. Y una cuarta es reiterar a Sánchez con Mejía como volantes de seguridad, perdiendo salida desde el fondo, recayendo en el problema de quién saca el equipo cuando tapan a los creativos.
Abel Aguilar, que sería número puesto si estuviera en condiciones, no ha comenzado a trabajar y está completamente descartado. Si el técnico nacional decide que Cuadrado va como titular, sobra uno entre Cuéllar, Guarín y Mejía. Ahora, Cuadrado es una incógnita porque ha vuelto a jugar como titular, ha recibido la confianza de Allegri en Juventus y en esta tercera etapa europea ha mejorado sus prestaciones. Ausente James, Cuadrado representa la gran posibilidad del desequilibrio individual por la banda derecha y por lógica tendría que ser el socio de Macnelly, siempre y cuando entienda que debe buscar zonas descongestionadas y jugar para el equipo, evitando los regateos inútiles. No está James, pero hay argumentos futbolísticos para armar un muy buen equipo con movimientos tácticos conocidos y con el factor sorpresa y desequilibrio presente.
Finalmente, respondo la encuesta preferida de los medios: sí llevaría a Vladimir Hernández a la convocatoria para este partido contra Perú. Es una alternativa interesante por su momento futbolístico.