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Los aficionados disfrutan con la Eurocopa, gran torneo, magníficos partidos, actuaciones individuales sensacionales, juegos con goles y emoción.
Un maravilloso campeonato que vale la pena observar, porque a partir de Francia 2016 la Euro será otra cosa.
Los dirigentes, unos tipos que luchan por dañar las cosas buenas, cayeron en el gigantismo que ostenta la Fifa, y extendieron la Euro a 24 equipos, lo cual quiere decir que a partir de la próxima competición aparecerán las Eslovenias, Kazajistanes y Moldavias, por lo que la Eurocopa perderá esta esencia de torneo con muchos equipos buenos y unos cuantos malos. Es imposible tener 16 de alto nivel, pero ahora le agregarán más partidos, más equipos de clase media y baja. El evento será bueno desde la segunda fase. Como decía el ingenioso del pueblo: “esta fiesta esta muy buena, vámonos para otra”.
Volverán las clasificaciones de mejores terceros, premios de consolación que sólo sirven para cuadrar el calendario, pero los dirigentes quedarán felices: más billete para sus millonarios bolsillos. Ellos son iguales en todo el mundo.
En esta edición, donde todavía es prematuro juzgar a fondo, quedan algunos hechos para destacar: la categoría de España y Alemania. Los finalistas de 2008 mantienen una magnífica producción. España sigue confiando en sus ‘bajitos’, que la acarician en forma deliciosa, la rotan, la llevan y hacen de la posesión más posición un elemento de alta calidad. Más allá del debate que significa la presencia de un delantero de área como Torres o un ‘falso nueve’ como Cesc, los de Del Bosque le siguen apostando a la maravillosa intención de jugar, asociarse, tocar y llegar que muestran Xavi, Iniesta y David Silva.
Alemania sigue pisando duro con su juego vertical, sus cambios de frente, su trabajo colectivo directo pero con derecho a la pausa. Ozil brilla y Mario Gomez ha ofrecido lecciones de productividad con clase en los momentos claves. Ojo con Hummels, el defensor central del Dortmund, es de altísimo nivel. Dos selecciones que venían de fracasar en Sudáfrica, Inglaterra y Francia, también han evidenciado un significativo nivel. Nasry y Ribéry hacen parte del ejercito de ‘jugones’ que deleita el paladar más fino y cómo ha mejorado Benzema en sus movimientos. Se nota la mano de su técnico, porque hoy es, aparte de goleador, un jugador de diagonales y movimientos de entrada y salida. A pesar de llegar tarde, Hodgson, técnico de Inglaterra, tiene un buen colectivo, serio en recuperación y aplicado en definición.
Se acabó el espacio y todavía quedaban muchos temas… ya volveremos sobre la Euro.