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Júnior mató el tigre y se asustó con el cuero.
Lo difícil para el cuadro barranquillero era marcarle goles a la mejor defensa del campeonato. Júnior se había encontrado dos gruesos errores de la zaga verde, incluido el risible segundo tanto cuando Armani y Henríquez no se hablan y le regalan la bola a Toloza, pero además lo tenía maniatado, le anulaba todas las salidas, le copaba todos los espacios y le ganaba en todos los aspectos.
Para ganarle al Tolima en la semifinal, Mendoza había apelado a los tres volantes de marca, incluyendo a Narváez por el centro, tratando de restarle efectividad al manejo de bola de los de Gamero. La decisión de los tres volantes le quitó fuerza atacante, generación y fútbol pero le dio solidez defensiva. Por eso, porque Alexis ya había empleado los tres volantes para desarticular al Tolima, no parece coherente la metamorfosis que sufrió en el juego contra Nacional cuando se olvidó de cerrarle los espacios y lo dejo resucitar. Por no cerrar el partido, por tirárselas de atacante, por lento en los cambios, Mendoza pudo haber perdido la gran oportunidad de salir campeón. Lo manejó mal y le dio aire y vida a Nacional.
Tampoco fue brillante Rueda cuando decidió meter a Bocanegra por García, cambio sin lógica, y reemplazó a Pérez por Bernal. Las dos variantes inicialistas no funcionaron y Nacional volvió a ser un muy mal equipo durante 45 minutos, como lo había sido frente al Medellín. Estático, sin movimientos de ataque, con protuberantes deficiencias defensivas, atropellándose en el rechazo de los balones, perdiendo en los duelos individuales y totalmente superado en la posesión y control de los espacios.
Un solo gol no parece una diferencia insalvable. Con dos, era otro partido, pero Alexis no aprovechó el momento y Júnior le perdonó la vida a Nacional.
Seguramente Mendoza recurra a los tres hombres en el medio para cortarle las ideas a Nacional en la final de esta noche. No hacerlo sería un riesgo absurdo. No puede cometer el mismo error de Leonel, que fue a jugar abierto con un solo gol de diferencia y lo pagó caro.
Pero Nacional tiene que subir mucho el nivel del juego. El equipo que se vio ante Medellín y en Barranquilla durante la primera etapa carece de la jerarquía de campeón y no responde a la calidad individual de sus jugadores. El apagón de Macnelly va para largo, esporádicas apariciones para el futbolista que más gana en Colombia, no justifican para nada su inmenso salario.
Los 90 minutos de esta noche servirán para saber si Alexis regaló el título por novato e inexperto al no aprovechar el “papayazo” del 2-0.