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Esta vez, Álvaro González Alzate, el sátrapa de la Difútbol, tiene toda la razón. Por segunda oportunidad en menos de un mes, el presidente de la Dimayor ha invadido linderos que son de la entidad rectora del fútbol aficionado, desconociendo de manera arrogante y demostrando una total ignorancia de los estatutos de la Federación, lo que podría llevar a una peligrosa escisión entre Dimayor y Difútbol.
Hace poco, en medio de su fanfarronada y permanente afán de figuración, Jorge Perdomo anunció un convenio con Bavaria para seguir haciendo el Pony Fútbol, torneo para menores que nació en Medellín pero del cual se lucra la Difútbol. Sobre el papel era un premio a la Dimayor, en realidad se trataba de una peligrosa injerencia en temas propios de la rectora del fútbol aficionado. Un desaguisado de marca mayor, una intromisión absoluta en el terreno de González, quien reaccionó vehementemente exigiendo respeto a su División. Aculillado y regañado, el inefable “Catrasca” Perdomo envió una carta reconociendo su error.
Pero en pocos días volvió y se equivocó al violentar nuevamente los estatutos en un tema de juveniles que compete exclusivamente a Difútbol, dictaminando a dedo que será Patriotas el representante de Colombia en el torneo organizado por el Bayern. Patriotas es de César Guzmán, el líder de los votos de Perdomo, el que pone y quita magistrados en las comisiones, el que gobierna bajo la sombra. Amiguismo, sencillamente el gobierno para los amanuenses de turno, a los que lleva a los viajecitos, con los que comparte el licor y las fiestas.
La reacción de las ligas no se ha hecho esperar. Impulsados por Álvaro González, ya van doce cartas de protesta por el desconocimiento del papel que tiene la Difútbol y sus ámbitos de trabajo. Perdomo ha vuelto a propiciar un peligroso, innecesario y ridículo enfrentamiento con las ligas.
El próximo paso será la exclusión de los equipos profesionales de los torneos de las ligas, medida perfectamente válida y estatutaria, y un cisma entre el fútbol aficionado y el profesional. González no dará su brazo a torcer y eso va para allá.
El vitrinero presidente de la Dimayor también se metió con el tema del VAR y en entrevista a un medio nacional advirtió de cómo se haría, cuánto valdría, cómo se montaría, saltándose a la torera por su afán de protagonismo que el VAR es un tema de la Comisión Nacional de Arbitraje y por ende de la Federación.
Es hablantinoso, dice tonterías, no mide el alcance de lo que habla cada vez que le ponen un micrófono o una cámara al frente. Perdomo, piense en irse, no le haga más daño al fútbol, usted es un incompetente e inepto.